9.2. AGRICULTURA

 

9.2.1. Concentración exportadora frente a una diversificación de la producción para autoabastecimiento

 

El sector agrícola de Gran Canaria está conformado por una dualidad de agriculturas, entre las que se producen interacciones y sinergias, aunque en general, se tiende a la intensificación de la producción, abandonando los modelos tradicionales de menores costes ambientales. Un ejemplo lo constituye la introducción de semillas certificadas y plántulas de vivero más productivas, lo que  provoca la pérdida de las variedades y semillas locales. Aunque también es cierto que los agricultores han percibido los cambios legislativos al respecto y muchos van incorporando también modos de producción más blandos en los aspectos ambientales.

 

Si bien la tónica general es la disminución de la superficie cultivada, la evolución global del Sector ha sido la siguiente: incrementos en los rendimientos, en el valor de la producción y en la población ocupada; al tiempo que se observa la estabilización de la participación de la agricultura en la estructura económica insular y de las rentas agrarias. En términos relativos, en cambio, Gran Canaria, pierde peso en el conjunto de la agricultura regional.

                                                        

En los últimos años asistimos a una reducción del valor de la producción destinada al mercado interior, no ocurre lo mismo con los cultivos de exportación. De este modo la producción de mercado interior ha visto descender su importancia, manteniéndose en torno al 17% de la producción agrícola.


 


Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

En los siguientes cuadros se exponen los datos del año 1999 y 2000, en cuanto a la producción y valoración de la producción agrícola de la provincia de Las Palmas.

 

Producción y valoración de la producción agrícola de la provincia de

Las Palmas en 1999 (has, tm)

Tipo de cultivo

Secano

Regadío

TOTAL

Producción

Rend. medio (Kg/Ha)

Rend. Medio (Ptas/Ha)

Valoración (miles de ptas)

% prod.agraria

Cereales

1

41

42

82

1.952

48.571

2.040

0,01

Leguminosas Grano

58

290

348

33

95

16.428

5.717

0,02

Papas

490

881

1.371

16.024

11.688

758.656

1.040.118

3,02

Otros tubérculos

121

2

123

141

1.146

236.732

29.118

0,08

Cultivos industriales

225

48

273

987

3.615

435.897

119.000

0,35

Flor cortada

0

87

87

2.283

26.241

11.151.057

970.142

2,82

Ornam. y esquejes

5

141

146

2.350

16.096

24.690.068

3.604.750

10,46

Cultivos forrajeros

597

127

724

1.431

1.977

15.406

11.154

0,03

Tomate exportación

0

2363

2.363

197.370

83.525

6.264.388

14.802.750

42,96

Tomate local

0

190

190

16.302

85.800

6.737.874

1.280.196

3,71

Pepino

0

193

193

25.090

130.000

11.113.699

2.144.944

6,22

Pimiento

0

48

48

3.360

70.000

7.520.792

360.998

1,05

Judía verde

11

138

149

3.720

24.966

4.692.443

699.174

2,03

Cebolla

100

60

160

2.800

17.500

875.000

140.000

0,41

Fresa y Fresón

0

24

24

192

8.000

2.943.500

70.644

0,2

Berros

0

25

25

1.200

48.000

14.473.440

361.836

1,05

Col

0

102

102

1.040

10.196

1.597.000

162.894

0,47

Lechuga

0

119

119

3.345

28.109

3.305.370

393.339

1,14

Melón

19

10

29

238

8.207

783.828

22.731

0,07

Calabacín

0

204

204

3.780

18.529

1.639.667

334.492

0,97

Zanahoria

0

67

67

2.470

36.866

4.374.851

293.115

0,85

Otras hortalizas

66

313

379

4.626

12.206

1.390.119

526.855

1,53

Naranjo

0

378

378

6.234

16.492

1.105.463

417.865

1,21

Otros cítricos

0

125

125

1.776

14.208

1.329.072

166.134

0,48

Plátano

0

1.626

1.626

69.487

42.735

2.778.182

4.517.324

13,11

Aguacate

0

79

79

1.032

13.063

1.988.228

157.070

0,46

Papaya

0

53

53

2.095

39.528

6.152.585

326.087

0,95

Mango

0

37

37

520

14.054

2.924.919

108.222

0,31

Piña Tropical

0

1

1

16

16.000

3.840.000

3.840

0,01

Otros frutales

287

327

614

5.404

8.801

1.172.173

719.714

2,09

Viñedo

2.583

12

2.595

3.349

1.291

257.724

668.795

1,94

TOTAL

 

 

 

 

 

 

34.461.058

100

 

Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

 

 

Producción Agrícola. Cantidad y valoración. Las Palmas 2000.

Tipo de cultivo

 Producció(Tm)

Valor (miles ptas.)

Valor (miles de €)

%

Cereales

98

2.499

15,02

0,01

Leguminosas Grano

39

10.893

65,47

0,03

Papas

15.734

1.002.413

6.024,62

2,53

Otros tubérculos

159

22.575

135,68

0,06

Cultivos industriales

774

44.600

268,05

0,11

Flor cortada

2.423

1.059.855

6.369,86

2,68

Ornam. y esquejes

2.947

3.774.803

22.687,02

9,54

Cultivos forrajeros

1.196

9.324

56,04

0,02

Tomate exportación

179.350

19.430.779

116.781,33

49,10

Tomate local

18.351

2.205.790

13.257,07

5,57

Pepino

13.490

1.131.541

6.800,70

2,86

Pimiento

4.926

625.454

3.759,06

1,58

Judía verde

4.580

1.137.397

6.835,89

2,87

Cebolla

1.581

124.361

747,43

0,31

Fresa y Fresón

244

68.984

414,60

0,17

Berros

3.500

437.500

2.629,43

1,11

Col

2.048

163.287

981,37

0,41

Lechuga

3.135

351.026

2.109,71

0,89

Melón

379

59.719

358,92

0,15

Calabacín

6.435

519.176

3.120,31

1,31

Zanahoria

2.380

278.650

1.674,72

0,70

Otras hortalizas

9.053

1.039.162

6.245,49

2,63

Naranjo

8.687

640.753

3.851,00

1,62

Otros cítricos

2.399

187.507

1.126,94

0,47

Plátano

78.990

3.018.208

18.139,79

7,63

Aguacate

1.247

268.454

1.613,44

0,68

Papaya

1.387

209.329

1.258,09

0,53

Mango

742

225.841

1.357,33

0,57

Piña Tropical

-

-

-

-

Otros frutales

5.498

808.576

4.859,64

2,04

Viñedo

4.017

668.228

4.016,13

1,69

Otros

232

45.100

271,06

0,11

TOTAL

 

39.571.785

237.831

100,00

 

Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

9.2.2. Agricultura de exportación

 

Se caracteriza por la elevada incidencia de especialización en monocultivos y por su orientación hacia los mercados exteriores, con una mínima parte de la producción destinada al mercado interior. Es el subsector más profesionalizado, lo que se traduce en mejores estructuras productivas y comerciales, mayor grado de organización y, sobre todo, en un carácter emprendedor más acusado. A pesar de los problemas de competitividad en los mercados internacionales, su rentabilidad es mucho más elevada que la de los cultivos de mercado interior. En cualquier caso, es obvio que existen explotaciones que no cumplen estas características y en este sector conviven explotaciones de diferentes tamaños, distintos modos de producción y de comercialización.

 

La inexistencia de barreras fitosanitarias eficaces en puertos y aeropuertos contribuye en buena medida a los problemas fitosanitarios que aquejan al subsector, especialmente en hortalizas bajo invernadero.

 

Por otra parte, la evolución de estos cultivos depende de las incidencias de los mercados internacionales, por lo que son extremadamente sensibles a las negociaciones en el marco de la OMC y de los tratados preferenciales de la UE con países terceros.

 

El principal cultivo de exportación en Gran Canaria es el tomate, seguido de la platanera y flores y ornamentales.

 

En la actualidad y tras la integración de forma plena dentro de la Unión Europea, no existe contigentación a la producción del tomate. Ello posibilita que el agricultor podría exportar todo lo que permitan sus propias condiciones de producción, pero la escasa competitividad frente a las producciones del Magreb (motivado por: la rigurosa normativa comunitaria sobre uso de productos fitosanitarios en la Unión Europea, los elevados costes de laborales y de transporte, la escasez de agua y su carestía) dificultan la competencia por la vía de precio. Además, los problemas de sequías y sirocos en los últimos años han agravado los problemas de este sector.

 

Para las próximas campañas se ha negociado con el Ministerio y la Entidad Nacional de Seguros, modificaciones en el régimen de seguros agrarios para el tomate, que incluya un “seguro de rendimiento”, que indemnizará disminución de producción en cantidad y/o calidad motivado por catástrofes naturales o condiciones climatológicas adversas.

 

Actualmente se negocia el apartado agrícola del acuerdo de Asociación firmado con el Reino de Marruecos en 1995, que puede suponer nuevas concesiones al reino alauí por parte de la UE. Desde la Administración Española se debe manifestar un total rechazo a esta liberalización del sector hortofrutícola que significaría sin lugar a dudas la desaparición de este cultivo en las islas, cuya importancia desde el punto de vista económico y social no puede ponerse entredicho.

 

Asimismo, desde las administraciones y desde el propio sector tomatero se debe apostar por aumentar la calidad de nuestros productos incentivando las mejoras en la producción y la comercialización, para la obtención de un producto diferenciado. Para ello la unidad y la realización de acciones coordinadas y en común aparecen con una de las principales claves.

 

Las ornamentales se caracterizan por una pérdida de rentas en los últimos 10 años debido principalmente a: el incremento de los costes sociales, a una baja capitalización por falta de recursos financieros, y por la competencia de productos de otros países, sobre todo por el aumento de cupo  los países del Norte de Africa, que demandan total libertad comercial. En cualquier caso, en la isla de Gran Canaria ha habido un mantenimiento de la producción en los últimos 2 años, valorándose positivamente la entrada en vigor del nuevo POSEICAN interior.

 

El cultivo de la platanera, por su parte, se ve limitado por la aplicación de la OCM, cuyos beneficios son percibidos en mayor medida por los grandes cultivadores. En cualquier caso, este régimen ha provocado un incremento en la valoración de la producción. A diferencia del tomate, la reserva del mercado peninsular hasta fechas recientes ha propiciado un bajo nivel emprendedor en el Sector. El mantenimiento del sector debería apostar por la protección de las zonas tradicionales del cultivo en la isla e intentar integrar en su actividad las fases de transformación y comercialización. Recientemente, la UE ha aprobado los nuevos acuerdos en  este sector, destacando que los países productores que lo deseen pueden establecer límites a la ayuda estipulada y, además, a partir desde el día 1 de junio de 2002 las nuevas plantaciones estarán exentas de ayuda. La Comisión Europea también ha acordado que las organizaciones de productores de plátanos deben disponer de una producción mínima de 30 millones de kg/año y reunir como mínimo a 100 productores, por lo que se estima que pasaremos de tener 27 OPP a unas 7.

 

El pasado día 6 de abril de 2002, se firmó un acuerdo histórico para el sector platanero en Canarias, en el que se establecía la creación de un fondo de comercialización y búsqueda de nuevos mercados y que contó con el apoyo del conjunto de las OPP y de las Organizaciones Profesionales. En dicho acuerdo se estableció la creación de un fondo con la aportación de 0,03 €/kg de plátano comercializado, que se destinará a compensar los sobrecostes sufridos por los productores en la búsqueda de nuevos mercados. En suma supone una mayor estabilidad de ingresos y garantías de renta para el sector y la posibilidad de abrir nuevos horizontes en mercados hasta ahora inexplorados. Este debe ser el camino a seguir por el sector si se desea afrontar el futuro con ciertas garantías.

 

 

9.2.3. Agricultura de mercado interior

 

Se caracteriza principalmente por su escaso valor añadido, bajo nivel tecnológico y de capitalización así como por su escasa especialización. Todo ello, unido a los elevados costes de producción, determina su baja competitividad frente a las producciones importadas. Este aspecto es más acusado por la inexistencia de redes de comercialización ágiles y económicas que proporcionen mayores márgenes a los agricultores.

 

Dentro de este subsector, la agricultura de Medianías se caracteriza también por su componente nada despreciable de autoconsumo y dedicación a tiempo parcial. La superficie cultivada ha descendido durante los últimos 5 años en torno al 37%. Debe valorarse, sin embargo, la incidencia de la sequía sobre estas cifras. Efectivamente, puede observarse que un incremento en la disponibilidad de agua, por la aparición de lluvias o disponibilidad de nuevos caudales (aguas depuradas, desaladas y embalsadas), conllevaría la inmediata puesta en cultivo de numerosas parcelas. Al igual que el sector exportador, también conviven explotaciones de diferentes tamaños, diferentes modos de producción y diferentes estrategias de comercialización.

 

Se produce una amplia gama de hortofrutícolas que no llegan a cubrir las demandas. En términos de superficie, el cultivo con mayor presencia y estabilidad son los frutales. Le sigue en importancia la papa y las hortalizas. La viña para vino ha ido aumentando ligeramente su extensión. Sin embargo, en términos monetarios, destacan las hortalizas, que según datos de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, supera en los últimos años el 50 % de la producción para mercado interior.

 

La papa, cultivada básicamente para el mercado interior, ha visto disminuir su producción en un 75% en los últimos 5 años. En el curso de los noventa, la Isla ha perdido el 60% de la superficie cultivada.

                                                                                                               

Las hortícolas, por su parte, se caracterizan por una mayor rentabilidad relativa, un nivel tecnológico más elevado en términos relativos y cierto grado de especialización comercial. El trasvase de superficies tradicionalmente de exportación (con mejores condiciones tecnológicas, climáticas e hídricas) hacia este subsector, provoca situaciones de competencia desfavorable a los productores de Medianías, que gozan de peores condiciones para la producción.

 

Los frutales grancanarios para el mercado interior constituyen la segunda producción en importancia después de la papa, representando más del 30% de la superficie agrícola ocupada por los mismos en el ámbito regional. Salvo aguacates y cítricos, carece de una tecnificación importante, debido principalmente al reducido número de explotaciones especializadas. Además, se observa un estado deficiente de las plantaciones debido tanto al escaso tiempo que se dedica a su cuidado, como al abandono generalizado de las mismas.

 

Las plantaciones vitivinícolas de la Isla se caracterizan por el mal estado de la mayoría de los cultivos debido al abandono sufrido durante años. Los sistemas de cultivo varían desde el tradicional de secano y bajo riego localizado, hasta el más modernizado de espaldera. Tan sólo en el 15% de las explotaciones que han adoptado el sistema en espaldera es posible la mecanización. Por otro lado, señalar que la OCM del Vino limita las nuevas plantaciones de uva y  el registro de explotaciones vitivinícolas y cuantifica la superficie de viñedo actual y, por tanto  determina el desarrollo del Sector, existiendo además riesgo de pérdida de derechos de replantación de viña por vencimiento o venta a otras regiones.

 

El cultivo de plantas forrajeras y cereales (gramíneas) es actualmente poco relevante, debido a la pérdida de funcionalidad y a la escasa rentabilidad y valor añadido de los mismos. El millo, utilizado tradicionalmente como forraje para el ganado y como materia prima en la elaboración de gofio, es el cultivo más notable. Sufren la fuerte competencia de productos de importación, que son primados a través del REA. Se localizan preferentemente en zonas desfavorecidas, aquejadas de envejecimiento de la población y en las que predomina el abandono de las actividades agrarias.

 

9.2.4. La agricultura ecológica

 

A pesar de las claras orientaciones marcadas desde la Política Agraria Común (PAC), en Canarias las políticas institucionales no han sabido abordar suficientemente la necesidad de reorientar la producción agraria hacia métodos respetuosos con el medio ambiente, como forma de garantía de la viabilidad futura de la propia actividad. Por su parte, los agricultores no han valorado suficientemente que, en el actual contexto de exigencias del mercado en cuanto a calidad, seguridad y autenticidad alimentaria, este tipo de producciones se perfila como uno de los pilares de desarrollo sostenible de las actividades agrarias.

 

En este marco, la agricultura ecológica en Gran Canaria se encuentra aún en fase de despegue, sobre todo a partir de la constitución del Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica de Canarias (CRAEC) en 1996.

 

En resumen, se puede afirmar que la agricultura ecológica es incapaz de garantizar un suministro regular y diversificado a sus consumidores y que las producciones se ven frenadas por lo limitado del mercado local.

 

En cualquier caso, en los últimos años se ha producido un incremento del número de productores y de la superficie cultivada en Gran Canaria.

 

Evolución de la agricultura ecológica en Gran Canaria (1999-2001)

 

Has. inscritas

Has. Cultivadas

Nº de agricultores

Nº de elaboradores

1999

2000

2001

109,6

109,9

144

73,2

76,5

90

47

47

66

5

4

5

 

Fuente: CRAE CANARIAS

 

En el caso de productos ecológicos agroalimentarios artesanales e industriales en general, esta evolución es mucho más lenta. En la actualidad existen sólo 4 industrias registradas en la Isla, estando actualmente en actividad sólo dos productoras de plantas medicinales y aromáticas y una panificadora, por lo que las carencias en este campo son manifiestas.

 

Los productos agroalimentarios ecológicos son principalmente frutas y hortalizas. Están repartidos en todas las zonas de la Isla, especialmente en las Medianías y cotas superiores a los 400 metros, debido a la preponderancia de cultivos intensivos en las zonas de costa.

 

La producción de frutas ecológicas en régimen de secano es la producción más generalizada, destacando las ciruelas, peras y manzanas. Las frutas producidas bajo regadío son duraznos, naranjas, limones y, más recientemente, papaya. En cuanto a las hortalizas, sólo existen cinco productores que se dedican de forma permanente y organizada a lo largo del año. Destaca la existencia de dos fincas de aloe vera que destinan su producción a la elaboración de gel y otros subproductos.

 

 

9.2.5. La comercialización hortofrutícola

 

La problemática de la exportación agrícola

 

En el caso de los cultivos de exportación, la problemática comercial deriva de las políticas internacionales en el marco de la OMC y de los tratados preferenciales de la UE con países terceros. En el contexto internacional, la insularidad (lejanía y fragmentación territorial) y el entorno productivo local restan competitividad a las producciones grancanarias.

 

A diferencia de lo que ocurre con el sector orientado al mercado interior, se constata un alto grado de integración vertical en el nivel comercial, como resultado de la concentración empresarial y comercial.

 

En este contexto, es urgente lograr el incremento de la competitividad del plátano canario con vistas a una posible liberalización del mercado comunitario, pues sólo así será posible su supervivencia, ya que la nueva OCM asegura sólo hasta enero de 2006 la continuidad del cultivo, la protección de las producciones comunitarias, el sistema de contingentes y  la garantía de las rentas y la comercialización de la producción.

 

En cuanto al tomate, y como consecuencia del aumento de las exportaciones de Marruecos a los mercados europeos, las ventas canarias han descendido significativamente. Sin embargo, la OCM actual de frutas y hortalizas no contempla ayudas por pérdidas de renta, originadas por la competencia con países de la UE o con países asociados.

 

Se impone, pues, la reorientación de las producciones insulares, de modo que estas sean identificadas claramente en el mercado internacional y ofrezcan un valor añadido frente a los principales competidores, basado en la calidad, garantía sanitaria y diferenciación de la producción canaria. Además el sector se fija, entre otros objetivos, la petición de subvencionar el transporte que suponga conseguir coste “0” en Cádiz.

 

La comercialización de la producción agrícola para el mercado interior

 

En el mercado interior confluyen, por un lado, la producción del sector orientado exclusivamente al abastecimiento interior y, por otro, la producción excedente de la agricultura de exportación, lo que produce ciertas distorsiones en contra del primero.

 

Los problemas de comercialización de la producción para mercado interior se derivan de la fragmentación de la producción, la obsolescencia de las estructuras y canales comerciales y la ausencia de políticas de identificación y diferenciación de las producciones.

 

En efecto, la geografía y orografía insular determinan una producción irregular, atomizada y dispersa, lo que dificulta la concentración de mercancía y debilita el poder de negociación de los productores. A ello se suma el que generalmente no exista un valor añadido, producto de los servicios de comercialización y distribución.

 

La presencia de pequeños intermediarios sigue siendo la tónica en la distribución de la fragmentada y diversa producción hortofrutícola de la Isla, por lo que persiste una estructura comercial tradicionalmente poco vertebrada, no dando respuestas a las exigencias de calidad, cantidad y continuidad.

 

En este sentido, la concentración comercial está provocando la reorganización de los escalones de intermediación, aunque caracterizada por la lenta adaptación a las exigencias de las grandes superficies, ya que el poder de negociación de las empresas no es el adecuado para hacer frente a la concentración en el sector detallista. La falta de madurez empresarial en las entidades agrarias y comerciales tradicionales, las pone en desventaja con respecto a las empresas importadoras, de mayor envergadura y solidez empresarial. La agricultura asociativa, sobre todo las cooperativas, no ha terminado de consolidarse en el mercado interior.

 

El uso del marketing agroalimentario es precario. No hay una política de diferenciación de productos, ni estrategia de marcas bien definida. Una eficaz comercialización y valorización de la producción para mercado interior pasa por la mejora de la regularidad y calidad de las producciones y la vinculación de la producción local a factores ambientales, del paisaje y la cultura rural.

 

Parece de incuestionable valor las medidas a favor de las producciones locales, reguladas en el Reglamento (CE) nº 1454/2001 del Consejo de la Unión Europea, por el que se aprobaron medidas específicas a favor de las Islas Canarias en relación con determinados productos agrícolas y por el que se deroga el Reglamento (CEE) nº 160/92 (POSEICAN). Este nuevo Reglamento esta destinado a impulsar la producción de mercado interior y en términos generales la ayuda se plantea como un pago por kilo de producción comercializada en Canarias a través de un contrato de campaña con un operador autorizado. Se plantea también un plus de ayuda a aquellos productores que comercialicen sus productos de forma agrupada, lo que puede incentivar a una mayor estructuración del sector.

 

CANALES DE COMERCIALIZACIÓN EN EL MERCADO INTERIOR


 

 


Con la entrada en vigor del “nuevo POSEICAN” y la relación de ayudas a la producción de frutas y hortalizas que se prevén en este nuevo Reglamento, las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH) recibirán una ayuda incrementada respecto a nivel de ayuda que se concederá a los productores que no estén agrupados. Ello potenciará este tipo de organizaciones, que incidirán favorablemente en el nivel asociativo del sector, y modificará los canales tradicionales de Comercialización en el Mercado Interior.

 

9.2.6. Tendencias

 

Como se ha dicho anteriormente, una de las claves para asegurar el éxito de la agricultura está en la diversificación de las producciones y modos de producción.

 

Existen algunos cultivos que a priori, presentan excelentes posibilidades para la diversificación y desarrollo  del sector:

 

q       ­La Vid vinculada a la elaboración de vinos de calidad. La certificación de Denominación Origen Protegida (D.O.P.) de los caldos insulares constituye una oportunidad única para afrontar la modernización del sector y la regularidad de los vinos producidos en Gran Canaria. Ya en el Reglamento del nuevo POSEICAN, se manifiesta que la conservación de la vid es un imperativo económico y medioambiental, y se debe apostar por el cultivo de vides para la elaboración de vinos de calidad. Parece obvio que en Gran Canaria, que parte con una cierta desventaja con algunas islas, debería contar con una Bodega Insular donde los cosecheros que lo eligiesen pudieran elaborar el vino. El hecho del que el Centro de Investigación y Tecnología Agrarias (C.I.T.A.) se encuentre en Tenerife, aconseja la instalación de una Bodega Experimental que pudiera asesorar a los productores de Gran Canaria. Por otro lado,  para potenciar el conocimiento del sector y un acercamiento al consumidor, sería de sumo interés poder establecer un Museo del Vino, en donde todas las personas interesadas pudieran conocer el  apasionante mundo del vino canario.

 

q       Agricultura Ecológica. Este tipo de producción tiene un mercado todavía sin despertar, pero deseoso de contar con una oferta diversa y adecuada en precio y calidad. El aumento de la oferta de productos ecológicos en Gran Canaria parece encontrarse estancada, sobre todo debido al desarrollo más lento en este sistema de producción agrícola, por el pequeño tamaño de sus explotaciones y por el nivel bajo de rendimientos. Con campañas de promoción más activas (en un contexto de mayor conciencia sobre la seguridad alimentaria), se podría ampliar la demanda actual para la producción agroecológica.

 

q       Agricultura Integrada. Actúa como enlace entre la agricultura convencional y la ecológica y se considera un sistema de producción que perdura en el tiempo porque no agota los recursos naturales del suelo, sin reducir los rendimientos. Este tipo de agricultura puede ser de gran ayuda a la revalorización del sector hortofrutícola de medianías, ya que se le ofrece al consumidor un producto más natural, con menos tratamientos fitosanitarios. La Unión Europea subvenciona los sistemas de producción respetuosos con el medio ambiente.

 

q       Cultivos para la industria farmacéutica, como puede ser el aloe vera, plantas medicinales (hipericum, oroval, salvia dasignaphala, poléo, tomillo...), las plantas aromáticas (existen gran número de variedades y una importante tradición en su uso), etc.

 

q       Cultivos tradicionales que se han ido perdiendo y que pueden ser otra vez promocionados y revalorizados. Actualmente nos encontramos con iniciativas locales para la recuperación de cultivos como el tuno, guayabo, almendro, olivos e higueras. Del almendro existe un estudio realizado por los Ayuntamiento de Tejeda y Valsequillo y los de Agüimes, Sta. Lucía y San Bartolomé han realizado otro para la recuperación del olivar de Gran Canaria.

 

Sería necesario enfatizar en la utilización de métodos de producción regulados diferenciadores que faciliten el reconocimiento y la comercialización de los productos locales, posibilitando establecer marcas y garantías de calidad

 

En cualquier caso, no  debemos perder de vista que  la competencia de los productos locales con los importados será una constante en el mercado interior canario, y no solamente en el segmento de productos hortofrutícolas para consumo final, sino también de materias primas para la industria alimentaria local.

 

Valorización de cultivos tradicionales

 

La almendra

 

La presencia de la almendra en la gastronomía y repostería tradicional, da buena cuenta de la importancia que tuvo históricamente en Gran Canaria.

 

La actual situación de abandono de este cultivo tiene sus orígenes tanto en la dificultad que supone su localización en terrenos escarpados de difícil acceso, como en la competencia de otras regiones en las que se desarrolla en condiciones más óptimas y, por tanto, con menores costes de producción.

 

A pesar de que ya pocas personas se dedican a la recogida de la almendra local, lo cierto es que aún se valora la calidad de la misma y los establecimientos dedicados a su transformación / elaboración lamentan que no haya más en el mercado.

 

Ante todo esto se ha iniciado el proceso de valorización de la almendra en Gran Canaria. La realización de un diagnóstico de la situación actual del almendrero y sus perspectivas futuras, dio lugar a la formación de los interesados en las modernas técnicas de cultivo del almendrero y de industrialización de la almendra. Paralelamente se procedió a la compra colectiva de maquinaria que facilitara el tratamiento posrecolección de este fruto.

 

En los meses de Septiembre-Octubre de 2000, los Ayuntamientos mencionados (Tejeda y Valsequillo) y el Cabildo Insular de Gran Canaria pusieron en marcha una experiencia demostrativa en la que 8 personas, tras llegar a acuerdos con los propietarios de los árboles, procedieron a recolectar la almendra de las zonas mejor situadas. Posteriormente, se vendió a  un establecimiento local como materia prima para la repostería tradicional. Los resultados arrojados son prometedores, por lo que se debe profundizar ahora en la incentivación de la iniciativa privada para iniciar esta actividad productiva.

 

Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que por la temporalidad de esta actividad, deberá ser considerada, al igual que en el caso de la aceituna, como rentas complementarias y, por tanto, debe articularse con otras actividades que hagan viable un proyecto empresarial serio.

 

La aceituna

 

La aceituna está presente en una comarca muy determinada. Concretamente en Temisas y las Tirajanas. Sin embargo, la fama de las aceitunas del país alcanza a toda la Isla y, en la actualidad, los precios que alcanza la aceituna sin transformar son bastantes elevados, siendo lo más frecuente que el propietario venda el fruto en el árbol al recolector, que luego la transformará o venderá en bruto. No se tiene noticias de que hoy en día se utilice la aceituna grancanaria para la obtención de aceite, aunque aún pervive alguna almazara.

 

El proceso se inicia cuando un grupo de propietarios muestra su inquietud por el abandono del olivar. En respuesta se acuerda promover un proyecto consensuado para la Recuperación del Olivar. Se procede, pues, a la elaboración de un estudio de diagnóstico del Sector y de detección de sus potencialidades, del que se desprende un plan de acción inicial, cuyas principales acciones son:

 

q       Dinamización / formación de propietarios

q       Adquisición de capacidades materiales

q       Difusión de la aceituna del país

 

En la actualidad, se trabaja en la consolidación de un colectivo de productores que elaboren una estrategia que persiga la calidad en los planos productivos y de comercialización, sin descartar iniciativas colectivas de procesado de la aceituna.