9.3. GANADERÍA

 


 

 


Fuente: Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y alimentación del Gobierno de Canarias

 

 

9.3.1. Una estructura ganadera heterogénea y dual

 

La caracterización de la ganadería insular es bastante compleja aunque de forma general podemos establecer que, de modo similar a lo que ocurría con las explotaciones agrícolas, existen dos tipos bien diferenciados: uno de marcado carácter tradicional y otro de carácter mayormente empresarial.

 

La ganadería tradicional se corresponde con explotaciones de tipo familiar, limitado número de cabezas y alimentación vinculada, en mayor o menor grado, a las actividades agrícolas y/o a los recursos forrajeros locales (pastoreo, forrajes, corte de forrajeras silvestres, etc.) Sin embargo, lo limitado de estos recursos en la Isla obliga también a complementar la dieta de los animales sobre la base de concentrados, que cobran mayor importancia en las zonas y épocas más áridas, por lo que no es posible hablar de ganadería intensiva / extensiva en términos clásicos.

 

Son explotaciones precarias, rudimentarias, situadas en pequeños establos e incluso en cuevas naturales o excavadas. No existe mecanización para la alimentación o la recogida de residuos, siendo el uso de la ordeñadora el componente tecnológico más generalizado. Los residuos ganaderos se convierten en un problema ambiental y en ocasiones no se sabe que hacer con ellos.

 

En el caso de ovino y caprino, las razas autóctonas son el tipo predominante. El bovino se identifica con las explotaciones de menor número de animales y, en ocasiones, con la presencia de la vaca del país. En cualquier caso, la orientación productiva mayoritaria es la obtención de leche, bien para su transformación in situ en queso artesano con leche cruda, bien para su venta a alguna de las industrias insulares. Por su parte, las pequeñas explotaciones de monogástricos (pollos, gallinas ponedoras, cerdos y conejos) también se incluyen en esta categoría, si bien su producción tiene como destino, generalmente, el mercado local. A destacar el intento de recuperación del cochino negro canario, cuyas perspectivas son bastante prometedoras.

 

La ganadería tradicional se caracteriza, si bien no constituye un carácter excluyente, por la convivencia de varias especies en una misma explotación (cabra-oveja, vaca-cabra, vaca-oveja, etc.), siendo minoritarias las de carácter monoespecífico. Como es natural, este último caso es más corriente en las explotaciones de mayor tamaño. De hecho y sobre todo en los ganados de cabra y oveja de Medianías, destinados a la elaboración de queso artesano, es habitual mantener algunas vacas que den continuidad a la producción durante la estación seca de aquellas. En la costa, los ganados de cabra pueden incluir algunas ovejas que proporcionen cremosidad a los quesos, etc.

 

La denominada ganadería de tipo intensivo, localizada fundamentalmente en la franja costera, tiene un carácter empresarial e incorpora niveles tecnológicos y de manejo de ganado superiores a los de la ganadería tradicional. Comprende tanto las grandes explotaciones de bovino, principalmente de frisonas, como las granjas de porcino, avícolas y cunícolas. En este caso, las razas predominantes son las foráneas, fenómeno que se ha visto afianzado por la inclusión de las ayudas a la importación de reproductores selectos en el Régimen Específico de Abastecimiento (R.E.A.)

 

A pesar de la progresiva estabulación y tecnificación en el manejo del ganado caprino, que parece dominar en especial en la Costa Sureste, las peculiaridades productivas de estas explotaciones y, en especial, su carácter familiar, impide que puedan ser consideradas como intensivas, aunque su cabaña supere ampliamente la de otras zonas. El ovino intensivo es totalmente desconocido en la Isla.

 

PRODUCCION GANADERA – año 1996 (PRODUCCIÓN DE LECHE)

 LECHE

Las Palmas

Canarias

Animales en Ordeño

Producción Total (Miles Litros)

Valoración (Miles Ptas)

% Sobre Valor Total de la Producción

Animales en Ordeño

Producción Total (Miles Litros)

Valoración (Miles Ptas)

% Sobre Valor Total de la Producción

Bovino

9.100

27.300

1.365.000

12,43

13.220

40.832

1.973.940

8,31

Ovino

13.673

2.461

184.575

1,68

17.873

3.118

247.220

1,04

Caprino

120.500

43.380

2.169.000

19,75

202.500

80.295

5.088.607

21,42

 TOTAL

 

 

 

33,86

 

  

 

30,77

Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

PRODUCCION GANADERA – año 1997 (PRODUCCIÓN DE LECHE)

 LECHE

Las Palmas

Canarias

Animales en Ordeño

Producción Total (Miles Litros)

Valoración (Miles Ptas)

% Sobre Valor Total de la Producción

Animales en Ordeño

Producción Total (Miles Litros)

Valoración (Miles Ptas)

% Sobre Valor Total de la Producción

Bovino

7.861

23.583

1.297.065

12,32

12.451

38.186

1.890.575

8,06

Ovino

11.962

2.153

172.240

1,64

16.532

2.760

227.030

0,97

Caprino

106.674

38.082

2.856.150

27,12

197.524

73.007

5.720.000

24,39

 TOTAL

 

 

 

41,08

 

 

 

33,42

Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

PRODUCCION GANADERA – año 1998 (PRODUCCIÓN DE LECHE)

 LECHE

Las Palmas

Canarias

Animales en Ordeño

Producción Total (Miles Litros)

Valoración (Miles Ptas)

% Sobre Valor Total de la Producción

Animales en Ordeño

Producción Total (Miles Litros)

Valoración (Miles Ptas)

% Sobre Valor Total de la Producción

Bovino

7.468

29.610

1.628.550

13,03

11.898

43.571

2.326.600

9,16

Ovino

13.044

2.348

187.840

1,50

17.416

2.862

239.257

0,94

Caprino

105.600

40.656

3.049.200

24,40

200.766

72.552

5.711.612

22,50

 TOTAL

 

 

 

38,93

 

 

 

32,60

Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

PRODUCCION GANADERA – año 1999 (PRODUCCIÓN DE LECHE)

 LECHE

Las Palmas

Canarias

Animales

en Ordeño

Producción Total

(Miles Litros)

Valoración

(Miles Ptas)

Animales

en Ordeño

Producción Total

(Miles Litros)

Valoración

(Miles Ptas)

 

Bovino

10.848

53.112

2.921.149

15.390

68.885

3.700.644

Ovino

21.600

2.992

269.280

25.992

3.597

329.780

Caprino

112.418

28.901

2.023.070

209.023

64.363

5.617.555

 Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

PRODUCCION GANADERA – año 2000 (PRODUCCIÓN DE LECHE)

 LECHE

Las Palmas

Canarias

Animales

en Ordeño

Producción Total

(Miles Litros)

Valoración

(Miles Ptas)

Animales

en Ordeño

Producción Total

(Miles Litros)

Valoración

(Miles Ptas)

 

Bovino

9.924

48.588

2.575.164

14.892

67.346

3.700.644

Ovino

12.227

1.834

146.720

17.054

2.615

224.820

Caprino

120.903

43.010

2.924.680

221.713

79.465

6.307.780

 Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

CENSO GANADERO DE LA ISLA
DE  GRAN CANARIA – año 2000
TIPO DE GANADO

Número de

 cabezas

Ganado bovino

16.527

Menores de 12 meses

3.750

Machos mayores de 12 meses

1.633

Hembras mayores de 12 meses que no se ordeñan

1.344

Hembras mayores de 12 meses en ordeño

9.800

Ganado caprino

69.056

Menores de 12 meses

13.811

Machos mayores de 12 meses

1.381

Hembras mayores de 12 meses

53.864

Ganado ovino

16.660

Menores de 12 meses

4.332

Machos mayores de 12 meses

500

Hembras mayores de 12 meses

11.828

Ganado porcino

22.662

      Lechones hasta 20 Kg

4.278

Cerdos de cebo de más de 20 Kg

13.375

Verracos de más de 50 Kg

178

Reproductoras que nunca han parido

773

Reproductoras que han parido

4.058

Censo avícola

1.658.296

Censo cunícola

29.553

NOTA: los censos ganaderos tienen como fecha de referencia el mes de diciembre

Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

PRODUCCIONES GANADERA EN LA

PROVINCIA DE LAS PALMAS – año 2000

PRODUCCIÓN DE CARNE

 

Animales sacrificados

Producción

(Tm peso vivo)

Valor

%

(miles Ptas.)

(miles euros)

Bovino

4.238

2.287,61

591.749

3.556

11,15

Ovino

26.900

676,80

252.782

1.519

4,76

Caprino

150.887

3.314,41

1.106.754

6.652

20,85

Porcino

83.000

7.724,61

2.115.399

12.714

39,85

Aves

2.453.102

5.185,57

1.125.560

6.765

21,20

Conejos

121.815

243,63

116.698

701

2,20

TOTAL

 

 

5.308.942

31.907

100,00

Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

PRODUCCIÓN DE HUEVOS – año 2000

PROVINCIA DE LAS PALMAS

Número ponedoras

Producción

(miles de docena)

Valor

(miles Ptas.)

(miles euros)

897.000

19.435

2.565.420

15.418,48

Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

OTROS PRODUCTOS GANADEROS – año 2000

PROVINCIA DE LAS PALMAS

 

Producción

Valor

%

(miles Ptas.)

(miles euros)

Estiércol (Tm)

287.555

845.630

5.082,34

85,08

Trabajo (obradas)

30.000

96.000

576,97

9,66

Miel (Kg)

36.800

47.840

287,52

4.81

Lana (Kg)

44.415

4.441

26,69

0,45

Cera (Kg)

---

---

---

---

TOTAL

 

993.11

5.973,53

100,00

Fuente: Servicio de Estadística. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación

 

 

9.3.2. El contexto de la producción ganadera

 

El principal obstáculo para el desarrollo de la ganadería insular lo constituye el elevado coste de la alimentación. En efecto, los limitados recursos forrajeros locales acentúan la dependencia que existe con respecto a  la importación de materias primas destinadas a la alimentación del ganado, lo que implica un incremento en los costes de producción y, consecuentemente, un descenso de rentabilidad de las explotaciones.

 

Estas escasas perspectivas económicas, las duras condiciones laborales y el escaso o nulo reconocimiento social de la actividad, dificultan la incorporación de jóvenes a la actividad. Si a ello sumamos las trabas administrativas y la limitada cualificación profesional de los actuales titulares (salvo en el caso de las explotaciones empresariales más avanzadas), entenderemos las causas que obstaculizan la innovación y la emprendeduría en el seno de la ganadería grancanaria.

 

Por otro lado, como ya se comentó, las explotaciones de tipo empresarial cuentan con un mejor manejo animal y mayor desarrollo tecnológico que las familiares. Sin embargo, estos aún pueden ser mejorables, sobre todo en lo referente a la gestión de residuos y subproductos. Problemas que se ven agravados por la inexistencia de infraestructuras e instalaciones insulares que cumplan esta función.

 

Las crisis alimentarias debidas a la encefalopatía espongiforme bovina y la fiebre aftosa han puesto de manifiesto la necesidad de mejorar el proceso productivo en el sector ganadero, situación que ha supuesto un endurecimiento en las normativas relativas a la higiene y seguridad en las producciones, así como en el control en su aplicación. El ganadero canario se encuentra desorientado ante la continua aparición de nuevas normas con el objeto de garantizar una mayor seguridad alimentaria, que modifican los usos tradicionales y obligan a una serie de pautas de manejo en el ganado. Un gran esfuerzo debe partir desde las Administraciones para formar a los ganaderos en las nuevas técnicas y manejos en el ámbito productivo.

 

Relacionado con lo anterior, y dada la magnitud de las importaciones de animales vivos, se requiere de un mayor control sanitario en el movimiento de éstos, así como profundizar en las campañas de saneamiento ganadero. Es importante explotar la condición insular para mantener el buen estado sanitario general de la cabaña ganadera, instrumentando barreras sanitarias eficaces en puertos y aeropuertos, tanto en lo referido a la introducción de animales de producción, como de compañía o exóticos. Parece necesario crear una zona de cuarentena para bovinos y porcinos importados

 

La orientación productiva de la ganadería de rumiantes se decanta claramente hacia la producción lechera y sus derivados, bien mediante la elaboración artesanal, bien mediante su transformación industrial. En ambos casos destaca la producción de quesos, en consonancia con la fuerte demanda existente en la Región, cuyo consumo se sitúa en los niveles más altos de España (alrededor de 225 litros por persona y año en forma de leche líquida y derivados)

 

En el caso de los monogástricos, salvo el caso de las ponedoras, el total de los efectivos se destinan a la producción de carne.

 

En cuanto a los datos facilitados por el Matadero Insular en el 2000 se sacrificaron  33.424 animales (vacuno, porcino, lechones, caprino y ovino) y 2.494.576 de aves y conejos. Manteniéndose, durante el 2001, prácticamente igual en cuanto a los primeros (33.421 sacrificios) para incrementar en cuanto al sacrificio de aves y conejos un 5,5 %.

 

 

Sacrificios en el Matadero Insular años 2000 - 2001

ANIMALES

UNIDADES AÑO 2000

UNIDADES AÑO 2001

VACUNO

3.871

4.268

PORCINO

22.228

22.511

LECHONES (PORCINO)

254

808

CAPRINO MAYOR

4.340

2.053

CABRITO

1.831

2.331

OVINO MAYOR

380

489

CORDEROS LECHALES

520

961

TOTALES

33.424

33.421

CONEJOS

55.165

55.972

POLLOS

2.210.564

2.347.931

GALLINAS

228.847

229.750

TOTALES

2.494.576

2.633.653

Fuente: Matadero Insular

 

 

Al contrario que la leche, de la que existen diversas industrias y transformaciones artesanas en la Isla, la carne debe enfrentarse a problemas de infraestructura para su obtención, ya que existe un claro déficit en instalaciones adecuadas para el sacrifico de animales y la preparación de la carne (sala de despiece, etc..) También el grado de elaboración-transformación es mucho menor en este caso.

 

Tanto la producción cárnica como láctea, se enfrentan a la problemática de las ayudas a la importación de productos ganaderos vía REA, previstas para garantizar los precios al consumo, pero que en la realidad sitúan a los productos locales en clara desventaja, ya que a su escasa competitividad estructural, derivada de las condiciones locales de obtención de los mismos, debe sumarse las subvenciones que gozan los productos importados.

 

A pesar de esta ventaja monetaria, los productos de fuera, en cambio, no gozan de la misma consideración por parte de los consumidores, debido sobre todo a las garantías de calidad y seguridad alimentaria que se atribuye a la producción local, por lo que es igualmente necesario establecer sistemas de calidad e identificación de la misma, con vistas a luchar contra el fraude cometido en ocasiones.

 

A todo lo anterior debe sumarse, por último, aunque no con menor importancia, los graves conflictos territoriales que soporta la actividad. Así, la limitación física del espacio, hace que el suelo sea un bien muy apreciado en la Isla, de tal forma que se tiende a primar las actividades que mayor capacidad de generación rápida de riquezas presenten. De ahí que la ganadería se vea amenazada tanto por el crecimiento urbanístico sobre suelos productivos como por el propio poblamiento en sí, ya que existe la tendencia a percibir esta actividad como molesta, o incluso insalubre, haciéndola incompatible con el uso residencial. Un tercer elemento en discordia lo constituyen las políticas conservacionistas, que ven en la actividad un serio riesgo para la conservación del medioambiente y los recursos naturales. Por estos motivos hay serios problemas para la radicación de nuevas explotaciones y para la legalización de las ya existentes.

 

 

9.3.3. Las producciones ganaderas

 

La ganadería vacuna

 

En los últimos años se ha producido un aumento del número de cabezas de ganado, fundamentalmente orientada a la producción láctea (66% vacuno lechero y 34% vacuno para cebo)

 

En consonancia con este aumento de la ganadería vacuna, también ha habido un incremento del número de explotaciones vacunas en la Isla. Las explotaciones se localizan especialmente en los municipios de Moya, Telde, Gáldar, siendo en estos dos últimos donde se concentran el mayor número de animales. En menor medida, pero con número considerable de explotaciones, están San Mateo, Valleseco, Teror, Santa María de Guía, Ingenio y Las Palmas de Gran Canaria.

 

Se aprecia que el 93 % de las explotaciones son de menos de 20 animales. Las explotaciones de más de 21 animales representan el 7% restante. Las explotaciones de menor dimensión (<20 animales) concentran cerca del 45% del total de la cabaña de vacuno, lechero y cárnico.

 

La cabaña ganadera insular bovina es principalmente ganado lechero, siendo de menor importancia la orientada a la producción cárnica, de ahí que esté compuesta principalmente de animales de raza frisona (80%) por su alta productividad lechera. La raza bovina canaria tiene una triple aptitud (carne, leche y trabajo), pero no destaca especialmente en ninguna de ellas. La inexistencia de programas de mejora de la raza local propicia la irregularidad en el rendimiento lechero de la misma, cuya aptitud quesera es clara.

 

El número de explotaciones en bovino dedicadas al engorde es pequeño, produciendo entorno al 8% del consumo local. Existe una fuerte competencia de los productos importados (en los últimos años se ha incrementado el volumen de importaciones de carne  refrigerada frente a la congelada)  que, unido al elevado coste de la alimentación, origina una escasa rentabilidad de las explotaciones destinadas al engorde. Además y originado posiblemente por las subvenciones via REA, que se conceden a la importación de animales vivos, se manifiesta cierto desinterés en la cría de terneros/as.

 

El cebo de los terneros se lleva a cabo en explotaciones complementarias de otras especies, en explotaciones especializadas y en explotaciones intensivas familiares que ceban los terneros nacidos en la explotación. Las explotaciones intensivas lecheras venden sus terneros a explotaciones intensivas de cebo, al igual de algunas familiares que también lo hacen a otras explotaciones familiares. Por todo ello, la cría de terneros es muy heterogénea, afectando también a los criterios de sacrificio, que varían mucho aunque por lo general se sacrifican con 12 meses de edad y 250 toneladas a la canal (aquí englobaríamos el dato del matadero de los terneros y parte de los novillos)

 

El despegue del vacuno para leche en Gran Canaria se encuentra estrechamente vinculado a la existencia de SIALSA, industria láctea de carácter público que no sólo garantiza a los ganaderos las ventas de la producción sino que, además, ha impulsado la modernización del Sector facilitando y apoyando las inversiones, proporcionando asesoramiento técnico y, sobre todo, implementando un sistema de precios estables al ganadero en función de la calidad de la leche servida a la Empresa.

 

Las explotaciones de pequeña dimensión son más numerosas (en vacuno el 93% de las explotaciones tienen menos de 20 animales, mientras que en caprino el 75% de las explotaciones tienen menos de 50 cabezas), mientras que las explotaciones grandes se encuentran en minoría, pero aglutinan buena parte de la cabaña bovina insular.

 

Las grandes explotaciones de vacuno destinan su producción láctea a la transformación industrial, vía SIALSA o queseras industriales de la Isla e incluso últimamente se está generalizando la venta de leche a las industrias queseras de Tenerife. Parte de las explotaciones familiares, en especial aquellas que albergan la raza criolla, transforman la leche en queso en la misma explotación.

 

La ganadería caprina

 

Con relación al número de cabezas de ganado caprino en la isla de Gran Canaria existe una inestabilidad en la evolución; desde el 94 al 96 se produjo un aumento en el número de animales, que posteriormente se ha visto mermado considerablemente. Sin lugar a dudas, los municipios con mayor presencia de esta cabaña son los Agüimes, Ingenio, San Bartolomé, San Nicolás, Santa Lucía y Telde.

 

El conjunto de  la cabaña caprina de la Isla está formado por animales de la Agrupación Caprina Canaria, raza autóctona de gran rusticidad, muy adaptada a los diversos hábitats en los que se encuentra y que según criterios morfológicos clasificamos en tres variedades: la palmera, la tinerfeña y la canario-majorera. En la isla de Gran Canaria la mayoría de los ejemplares pertenecen a la canario-majorera. Es una raza saneada de gran capacidad productiva y con gran rendimiento quesero quedando su aprovechamiento cárnico en un segundo plano.

 

La Agrupación Caprina Canaria constituye una raza de gran potencial productivo, de media 2,6 litros/día, pero la implementación de programas de mejora genética y control lechero son aún demasiado recientes, por lo que, a pesar de los resultados obtenidos hasta el momento, la variabilidad entre ejemplares y la irregularidad estacional son excesivamente elevadas.

 

La dimensión de las explotaciones de caprino de Gran Canaria es mayoritariamente de pequeño tamaño con menos de 50 animales, representando cerca del 75 % de las explotaciones, aunque suponen únicamente el 17 % del total de animales. Se trata de explotaciones fundamentalmente de tipo familiar, normalmente complementada con otras actividades. Son explotaciones en su mayoría poco modernas, realizadas muchas de ellas con restos de materiales de otras instalaciones y que necesitan una serie de mejoras en infraestructura y en la accesibilidad a las mismas.

 

El número de explotaciones ha disminuido de forma general en Gran Canaria, caracterizándose el Sector por la elevada heterogeneidad de las mismas, lo que provoca la coexistencia de ganaderías de base pastoril con otras cuyo régimen es fundamentalmente estabulado y alimentación a base de concentrados. La producción de carne de caprino que existe en la isla de Gran Canaria puede considerarse, en principio y si nos basamos tan sólo en la dimensión económica, que no tiene mucha repercusión. Aún así, teniendo en cuenta que la mayor parte de sus matanzas son domiciliarias, no se puede precisar el valor económico real de esta actividad. Sin embargo, debe considerarse la dimensión cultural, sobre todo el valor etnológico y culinario que tienen los baifos y la carne de cabra. La carne que actualmente se utiliza en el consumo de la población procede de las matanzas de baifos de las explotaciones y de las cabras de desvieje que se sacrifican.

 

Comparte con la ganadería ovina la declaración oficial de indemne y exenta de brucelosis y tuberculosis, lo que posibilita la obtención de quesos con leche cruda, siendo éste, como ya se ha comentado, el pilar de las producciones caprinas y ovinas de la Isla.

 

La ganadería ovina

 

El conjunto de la cabaña ovina de Gran Canaria está representada por animales de la oveja canaria; raza bien considerada por su rusticidad, adaptación al medio, salubridad y por su alta capacidad lechera. La cabaña ovina de Gran Canaria supone cerca de la mitad de la existente en la provincia. La producción láctea del total del censo ovino es destinada a la elaboración de quesos en su mayoría artesanos, única manera de rentabilizar estas explotaciones. 

 

Al igual que en el caso de la cabra canaria, a pesar de su menor productividad respecto a ésta, su aptitud lechera es excelente (media de 1,8 l/día), pero se precisa la implantación de un programa de mejora que siente las bases para el desarrollo del subsector.

 

La evolución de la cabaña ovina grancanaria padece una paulatina tendencia a la baja que se ha producido en los últimos 6 años. Los municipios más ovejeros, si sólo tenemos en cuenta el número total de animales a septiembre del 2000, son Agüimes (9%), Gáldar (13%), Guía (8,5%) y Telde (17% del censo) Estos mismos municipios aglutinan el mayor número de explotaciones.

 

El 80% de las explotaciones de ovino de la Isla tienen menos de 50 animales y el 17 % tienen entre 51 y 199 animales. Estas ganaderías suponen el 30 % del censo total de las cabezas de ovino de la Isla. Es muy importante considerar que las explotaciones de ovino son, en su mayoría, explotaciones mixtas con caprino. Las explotaciones de menos de 50 animales son en su mayoría complementarias a aquellas.

 

Se trata de un sector con escaso o nulo desarrollo tecnológico, con una gran resistencia a la introducción, incluso, del ordeño mecánico.

 

Las explotaciones de ovino de la isla están orientadas a la producción de queso, lo que posibilita un importante valor añadido, siendo la producción cárnica, al igual que en caprino, de carácter secundario. Se caracteriza por su marcada estacionalidad (Navidad), sacrificándose los corderos lechales con 6-8 Kg de peso y, en menor proporción, las ovejas que llegan al final de su vida productiva.

 

La ganadería ovina se caracteriza por conservar los mayores conocimiento sobre el manejo de ecosistemas tradicionales, merced a la pervivencia de actividades con un importante peso etnográfico, como son el pastoreo y la trashumancia o trasterminancia.

 


 

                                                  CENSO MUNICIPAL DE BOVINO, OVINO Y CAPRINO

Municipio

1994

1995

1996

1997

Bovino

Ovino

Caprino

Bovino

Ovino

Caprino

Bovino

Ovino

Caprino

Bovino

Ovino

Caprino

Agaete

81

55

1.951

97

63

2.176

92

65

2.159

84

55

1.834

Agüimes

119

1.828

6.937

142

1.828

7.737

134

2.192

7.675

123

1.693

6.521

Artenara

60

66

727

72

76

811

68

79

805

60

66

684

Arucas

1.022

 

115

1.221

 

128

1.155

 

127

1.051

 

109

Firgas

455

61

301

544

71

336

514

73

333

475

111

283

Gáldar

1.153

294

139

1.378

339

155

1.304

352

154

1.168

789

131

Ingenio

522

755

3.030

624

871

3.379

590

905

3.352

543

761

2.847

Mogán

27

137

1.417

32

158

1.580

30

164

1.568

28

138

1.333

Moya

898

 

616

1.073

 

687

1.015

 

682

978

 

579

Las Palmas de G.C.

2.353

2.913

8.131

2.812

3.361

9.069

2.660

3.492

8.997

2.435

2.739

7.644

San Bartolomé de Tirajana

162

513

7.688

194

591

8.579

184

614

8.510

169

655

7.231

San Nicolás

74

200

10.945

88

231

12.203

83

240

12.106

75

202

10.286

Santa Brígida

401

129

521

479

149

582

453

155

578

415

130

491

Santa Lucía de Tirajana

273

810

5.210

326

935

5.811

308

971

5.765

287

751

4.899

Santa Maria de Guía

537

1.707

216

642

1.969

241

607

2.045

239

556

1.690

203

Tejeda

93

1.449

4.509

111

1.672

5.029

105

1.737

4.989

97

1.460

4.238

Telde

1.891

1.546

5.507

2.260

1.784

6.142

2.138

1.853

6.093

1.950

1.429

5.177

Teror

608

 

 

727

 

 

688

 

 

638

 

 

Valsequillo

269

261

121

321

301

135

304

312

134

280

262

114

Valleseco

622

 

 

743

 

 

703

 

 

657

 

 

Vega de San Mateo

1.055

1.186

2.222

1.261

1.369

2.478

1.193

1.422

2.458

1.103

1.086

2.088

 

 

La ganadería porcina

 

La cabaña porcina en Gran Canaria esta formada por animales híbridos de razas foráneas y muy productivas, a los que se une la raza canaria de cochino negro que se encuentra actualmente en proceso de recuperación. La isla de Gran Canaria supone el 92 % de la cabaña porcina total de la provincia de Las Palmas.

 

La ganadería porcina está orientada exclusivamente a la explotación cárnica, representando el 37% de la producción de carne en la Isla. Es la producción de este tipo más importante de la ganadería insular.

 

La evolución del ganado porcino en la isla de Gran Canaria ha sido en su conjunto estable, aunque con importantes alteraciones en el ámbito municipal, produciéndose en el año 2000 un claro retroceso.

 

El sistema de producción de porcino en Gran Canaria es muy heterogéneo, con diferentes dimensiones y diversas características en cada explotación. Las grandes explotaciones con sistemas intensivos y estructuras modernas conviven con pequeñas ganaderías, que son mayoritarias en número pero no en animales. Alrededor del 70% de las explotaciones de la Isla tienen menos de 50 cerdos, lo cual nos dice que la mayoría de las granjas son familiares, aunque representen tan sólo el  6 % del total de cabezas. En cambio, el 6 % de las explotaciones que son de más de 500 animales, suponen el 63 % de la cabaña porcina de la Isla.

 

Las explotaciones de cochino negro canario suelen ser de tipo complementario a otras actividades y orientadas al autoconsumo. Tienen un gran potencial como producto de calidad por sus características organolépticas. Son canales de tipo graso, con un magro de excelente calidad y con abundante grasa infiltrada. Recientemente se ha puesto en marcha el proceso que llevará a abordar la mejora de esta raza, que en Gran Canaria se enfrenta a un elevado grado de consanguinidad por el escaso número de ejemplares que han pervivido, la mayoría de los cuales proceden de la misma línea.

 

 

La ganadería avícola

 

El censo avícola de Gran Canaria ha estado compuesto fundamentalmente por animales para puesta. En la provincia de Las Palmas, y consecuentemente en Gran Canaria, ha ido descendiendo la cantidad de animales tanto para puesta como para carne. Dentro de la provincia de Las Palmas, el censo de Gran Canaria de aves es el más representativo, llegando a suponer en 1999 el 94% del total. Por tanto, los datos provinciales se asemejan mucho a la realidad de la Isla.

 

El censo avícola de carne se sitúa geográficamente en unos cuantos municipios, destacando Gáldar con unos 255.000 pollos por ciclo productivo. El censo avícola de puesta se distribuye entre los municipios de Las Palmas de Gran Canaria, Arucas, Moya, Ingenio, Agüimes, Gáldar, Telde y La Aldea.

                        

El grupo mayoritario de granjas para cebo lo constituyen las de mediano y gran tamaño. Por su parte, las granjas de ponedoras casi siempre superan las mil aves.

 

La producción avícola de carne de pollo es el sector con mayor nivel de industrialización e intensificación del conjunto de la ganadería.

 

La producción avícola insular produce mayoritariamente carne de pollo y en menor medida gallinas de desvieje (unas 3.000 toneladas), representando el 32 % de la producción total.

 

La producción de huevos en las granjas del Archipiélago ha experimentado en su conjunto un notable descenso en el curso de los noventa, reducción que por supuesto ha afectado también a Gran Canaria.

 

Por su parte, la carne de avestruz intenta salir al mercado pero se encuentra con numerosos inconvenientes tanto al nivel productivo como a la hora de sacrificio de los animales, dado que el actual matadero insular no está adecuado para la matanza de los mismos. 

 

 

La ganadería cunícola

 

El conjunto de la cabaña de los conejos de la Isla está compuesta de híbridos comerciales de alto rendimiento. La producción cunícola en la provincia de Las Palmas es inestable con relación al número de animales que posee. Es el único subsector donde la provincia de Santa Cruz de Tenerife tiene un número de animales cuantiosamente superior.

 

En la isla de Gran Canaria en el periodo comprendido entre los años 1998 y 1999 ha disminuido el número de animales en un 40 %, fruto de varios factores que han influido en el sector. La producción cárnica cunícola a pesar de no tener un peso económico relevante posee un valor cultural tradicional culinario en la sociedad canaria.

 

El sector cunícola actual no posee granjas de multiplicación y se abastece de la importación de reproductores vía REA sin progresar en el establecimiento de una cabaña afianzada,  siendo dependiente totalmente de los reproductores importados.

 

Aunque podemos afirmar que las explotaciones cunícolas con menos de 200 animales son las mayoritarias, al suponer el 90 % del total de las granjas de la Isla, esta ganadería se caracteriza por tener una gran heterogeneidad en sus explotaciones en cuanto al manejo, medios de producción y costes de producción. Factores estos que condicionan una gran variabilidad en la rentabilidad de las mismas.

 

Un reducido número de granjas sigue un programa intensivo de producción, con alimentación basada en productos adecuados (de importación), buenas instalaciones, excelente genética (importada), un buen nivel de manejo y gestión de las explotaciones. Pero las ganaderías más abundantes en la Isla son las de tipo familiar con un sistema productivo de carácter tradicional. Son explotaciones de pequeña y mediana dimensión, con un bajo nivel profesional, bajo rendimiento, alimentación basada en  pienso y  forrajes recolectados; por lo que es obvio que no constituyen la base de la economía familiar, sino que son fuente de ingresos complementarios.

 

La carne de conejo insular, además de superar  numerosas trabas en el ámbito de impuestos y con costes altos de producción con respecto a la carne peninsular, una vez en el mercado no está bien diferenciada, confundiéndose el producto fresco local con la carne refrigerada de importación, al igual que sucede en otros sectores.

 

Concluyendo, se trata de un producto escasamente explotado con amplias posibilidades de desarrollo, dado los cambios en los hábitos de consumo.

 

 

La apicultura

 

Una vez más, Gran Canaria, como el resto del Archipiélago, tiene el privilegio de contar con una raza autóctona, la abeja negra canaria, cuyas mayores amenazas son su hibridación, lo que origina razas más agresivas que la local, y la introducción de la varroa, para cuyo tratamiento no se conocen remedios diferentes a la farmacéutica química, lo que impide que las mieles puedan adquirir, a pesar del elevado grado de naturalidad durante su obtención y elaboración, la certificación de ecológica.

 

Según datos oficiales, la producción media en Gran Canaria es de unos 14 Kilogramos por colmena y año. El Plan Director Ganadero de Canarias estima que la productividad media en Canarias es de  16 a 18 kg/colmena/año y que existen 569.246 colmenas en todo el Archipiélago, no siendo extraño que un buen número de ellas alcancen una producción de 30 Kg por colmena y año.

 

Las explotaciones son de tipo familiar con una media de 20 a 25 colmenas por explotación. En la mayoría de los casos son un entretenimiento para los apicultores, sin menospreciar su contribución a la economía familiar.

 

Al margen de los pequeños apicultores, existe un grupo pequeño de empresas que comercializan sus mieles con etiquetas propias y, además, comercializan otros productos como el hidromiel y el polen.

 

La tecnología de las explotaciones ha ido evolucionando en los últimos años, sobre todo después de la entrada de enfermedades desconocidas hasta el momento en las islas (véase la varroa) y la necesidad de aplicar tratamientos a los apiarios. En concreto, se han cambiado las colmenas de tipo fijista por otra de tipo movilista, o sea  cajas tipo perfección con alzas y medias alzas.

 

La formación de los apicultores es un aspecto definitivamente a mejorar si se pretende responder en tiempo y forma a las amenazas que afectan a la producción (enfermedades, manejo de razas foráneas) y las demandas del mercado de productos melíferos.  Además del aumento de la productividad de las colmenas, la capacitación de los apicultores debe conducir a un mejor aprovechamiento de los subproductos como son el propóleo, la jalea real, el polen, la hidromiel, el vinagre de miel y la cera.

 

La apicultura constituye una actividad con una gran tradición en la Isla. Además, tiene un claro potencial en cuanto a la  valorización del medio natural insular. La gran variedad en los tipos de miel, debido a la diversidad de pisos vegetales, hace de la apicultura un sector con grandes posibilidades de desarrollo, que requiere una mayor especialización, así como, establecer controles que eviten la importación de razas foráneas y la introducción de nuevas enfermedades.

 

 

9.3.4. La ganadería ecológica

 

Hemos enumerado con anterioridad algunos aspectos que condicionan la obtención de la Certificación del Consejo Regulador de Agricultura Ecológica de Canarias (CRAEC) por parte de la producción ganadera local.

 

Pero es, una vez más, la situación de la alimentación animal la que más fuertemente incide sobre este aspecto. No sólo por la falta de disponibilidad de forraje fresco sino por los elevados costes de adquisición de piensos ecológicos, que deben ser importados, ante la inexistencia en la Región de este tipo de productos.

 

En cualquier caso, existe cierta inquietud al respecto y, de hecho, se ha logrado la certificación CRAEC para una granja de huevos ecológicos.

 

 

9.3.5. Tendencias

 

La ganadería es una actividad que ha gozado de una gran tradición en Gran Canaria, por lo que en la actualidad esta isla lidera el sector a escala regional, tanto en número de cabezas, como en producción. Esta importancia no se corresponde, sin embargo, con el nivel de autoabastecimiento en productos ganaderos, que en el caso de lácteos y cárnicos se sitúa para Canarias en torno al 15-20% del consumo local. De estas cifras, cabe deducir las expectativas futuras del sector, que cuenta con un mercado local, compuesto por la población residente y visitantes, que aún está  muy lejos de alcanzar los niveles de saturación.

 

Actualmente, la U.E. tiene una gran dependencia de los mercados mundiales de cara a la exportación, fundamentalmente en lo que se refiere a los productos lácteos, lo que ha provocado una estructura excedentaria que ha hecho consolidar un mercado duro y con grandes tensiones. La ultraperifericidad de Canarias ha supuesto ayudas para la importación de productos ganaderos que han ocasionado un retroceso en las producciones insulares por la competencia desleal que ello supone y que, añadido a los altos costes de producción, provoca que les sea cada vez más difícil competir en el mercado. Es necesario, pues, incrementar los niveles de autoabastecimiento de los productos derivados de la ganadería, que no deben ser inferiores al 50 % siguiendo las directrices de la FAO.

 

Nuevamente, y de modo más acusado a como ocurriese con algunos productos agrícolas, debido al efecto de las subvenciones que reciben vía REA algunas importaciones ganaderas, no debe obviarse, la creciente competencia en el mercado interior de las producciones foráneas con la locales.

 

Valorización de productos ganaderos tradicionales.

 

El queso artesano

 

Los quesos artesanos se han revelado como un potente motor de desarrollo, no sólo del sector, sino de las comunidades ligadas a su elaboración.

 

En Gran Canaria se estima una producción anual de 1,4 Tm. de diferentes tipos de queso artesano que responden tanto a la composición, según la leche que entra a formar parte del mismo durante su elaboración, como al grado de curado que presenta.

 

Esta producción se encuentra tremendamente dispersa y atomizada, hasta tal punto que ha sido imposible hasta la fecha cuantificar exactamente la producción artesanal de queso en la Isla.

 

Se trata, pues, de un producto extremadamente variable, tanto si consideramos a varios productores, como si consideramos a uno sólo, dada la estacionalidad de la producción y el manejo deficiente del ganado.

 

Todo ello (unido a la existencia de una figura de intermediación en los canales comerciales que asume las tareas de concentración de la producción y acondicionamiento de la misma para su posterior distribución y que hasta fechas recientes era la única que obtenía permiso sanitario para hacer tal cosa) ha dificultado la transparencia en el  mercado de estos productos.

 

En la actualidad, tras haber realizado prospecciones que permiten conocer la situación general del sector, el proceso de elaboración del queso y sus perspectivas comerciales, se trabaja con un grupo de emprendedores en la resolución de los problemas que aquejan a los productores, con la finalidad de poder alcanzar el control en la totalidad del proceso y lograr así aumentar las rentas de los mismos.

 

La carne del país

 

Se ha comentado reiteradamente el problema de identificación de la producción local de carne y su escasa diferenciación con respecto a  los productos refrigerados de importación, que muchas veces llegan al consumidor como carne fresca.

 

Se ha señalado, igualmente, las deficiencias que presenta el Matadero Insular, en cuanto a la optimización del sacrificio y distribución de la misma, del mismo modo resulta necesario complementar las instalaciones mediante una sala de despiece y preparados de carne, para facilitar su comercialización.

 

Por todo ello, el Cabildo de Gran Canaria ha puesto en marcha un Plan de Mejoras que abarca la gestión del matadero, en lo relativo a turnos de sacrificio y adecuación de las instalaciones, transporte de los animales, asignación de recursos humanos y productivos a las diferentes tareas, así como a la implementación de un programa de gestión de la demanda cuyo objetivo es la estabilización del ciclo semanal, nuevas instalaciones de despiece, distribución de la carne, etc.

 

Por otra parte, se ha iniciado un Programa de Identificación de la Carne del País (Bovino de Calidad), que pretende mejorar la trazabilidad del producto, con vistas a implantar un sello identificativo, valedor de la calidad y autenticidad de las producciones locales. De la misma manera, se trabaja también en un Plan de identificación para el de la carne de las restantes especies.

 

El Plan de Calidad de Carne Vacuno del País (CANERCAN), cuyo objetivo es incrementar el consumo de carne fresca de origen local a través del establecimiento de una marca de garantía, constituye un hito en el sector agropecuario en Canarias.

 

Al igual que ocurre para las producciones agrícolas del mercado interior, el nuevo Reglamento del POSEICAN, incorpora una nueva medida destinada a promover las producciones ganaderas de calidad, conocida como el “sobre ganadero” y cuya aplicación está prevista a partir del mes de septiembre de 2002.

 

La Miel

 

La producción en la isla es tan variada como la flora que las abejas liban el néctar. Según su procedencia la miel tiene un aroma, color y sabor con matices diferentes. La más habitual es la llamada milflores, por la mezcla de néctares, pero también las hay, por citar algunas singulares, de tabaiba, cardón y tunera. Es un alimento que tiene gran arraigo en la población canaria y es muy usado en la repostería local.

 

 

AÑO

Provincia de Las Palmas

Provincia de Tenerife                     

TOTAL C.A.C

 

Miel (kg)

Miel (kg)

MIEL

1996

74.800

133.200

208.000

1997

69.200

174.600

243.800

1998

71.800

87.700

159.500

FUENTE: COPNSEJERIA DE AGRICULTURA DE LA COMUNIDAD AUTONOMA

 

El consumo de miel en Canarias se estima en torno a las 800 tn., por lo que se importa gran cantidad de la misma. Por tanto, el potencial de crecimiento del sector es aún enorme. Por ahora los apicultores consideran que el precio que recibe por su producto es aceptable, pero empresas que han empezado a comercializar la producción de forma industrial advierten problemas de venta en las grandes superficies comerciales.

 

En cualquier caso no existe control en la comercialización de la miel y sus subproductos. De hecho se estima que menos de la mitad de los apicultores comercializa su producción legalmente, dando lugar a fraudes y competencia desleal. En general, la presentación y venta se hace en envases de cristal, con o sin etiquetas, vendiéndose en mercados, ferias y a domicilio, con una insuficiente caracterización e identificación del producto. También contribuyen a esa competencia desleal las mieles importadas que se presentan como “mieles del país” y que no especifican su procedencia.

 

Parece necesario contar en nuestra isla con una Casa de la Miel, en cuyas instalaciones se proporcione a los apicultores de la isla los servicios de procesado y control de la miel, así como el envasado y contraetiquetado; dicha instalación también permitirá al sector disponer de maquinaria para la recuperación y estampado de la cera.