9.4. SILVICULTURA

 

Como ya se ha comentado, Gran Canaria se caracteriza por una elevada presión demográfica y una alta protección ambiental, pero también por una reducida superficie forestal, que se traduce en una escasa densidad boscosa, siendo la relación de superficie arbolada (Has.) de disfrute por habitante de 0.024 frente a las 0.065 has/hab de Tenerife y las 0.67 has/hab. de El Hierro. Es decir, cada habitante en Gran Canaria disfruta de 240 m2 de superficie arbolada mientras que en el Hierro corresponde a 6.700 m2/hab.

 

La silvicultura se convierte, en este contexto de enorme presión social sobre las zonas boscosas, en un instrumento esencial de actuación de cara a multiplicar la superficie arbolada y garantizar su multifuncionalidad.

 

Las múltiples funciones que ejercen las masas boscosas, pueden dar respuesta a:

 

q       Determinadas demandas de empleo y de productos del bosque.

q       Rentas complementarias de los propietarios de zonas boscosas.

q       El ocio demandado por el habitante urbano que se manifiesta como usuario de áreas recreativas y otras infraestructuras naturales.

q       La demanda pastoril de zonas de pastos

q       Freno a la erosión y participación en la recarga de los acuíferos.

q       Conservación de la biodiversidad.

 

9.4.1. La repoblación forestal

 

Ha sido sin duda la actuación en la que la administración se ha volcado en mayor medida, ocupando las repoblaciones de la Isla alrededor de 8.000 Has. Entre las funciones de la repoblación se encuentra la de actuar frente a la erosión, aunque su éxito sigue siendo relativo pues depende además de otros factores ajenos a la propia repoblación.

 

 

Distribución de superficies de bosque en Gran Canaria. 1996

Superf. Insular (has)

Superf. forestal potencial (has)

Superficie arbolada (has)

Superf. reforestable

(has)

155.000

80.000

18.000

62.000

100%

51.6%

11.6%

40%

 

Fuente: Servicio de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria

 

Las repoblaciones en Canarias se caracterizan por ser monoespecíficas (una sola especie arbórea) y coetáneas (una misma edad); se localizan en su mayor parte en antiguas zonas de pinar (pinos, retamas, escobones y tajinastes) y monteverde (brezos, fayas, acebiños, etc.) La estrategia seguida ha sido repoblar primero con pino (en el 96% de las repoblaciones se ha empleado pino canario), luego con especies de laurisilva (muy utilizado en el período 1994-95), después con especies de bosque termófilo (sobre todo sabinas, pero también acebuches y almácigos) y por último con frutales forestales (almendros, castaños, moral)

 

Las superficies repobladas anualmente son consideradas insuficientes para paliar los graves problemas de erosión que aún siguen sufriendo algunas islas. En el periodo 1991-95 en Gran Canaria se repoblaron 562 Has. El objetivo planteado por la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo es de alcanzar en el período 2000-2006 un aumento del 13.5% de la masa forestal actual, es decir un total de 2.700 Has.

 

 

Superficie forestal y especies arbóreas en Gran Canaria. 1996

Sup. forestal potencial (Has)

Sup. arbolada (has)

Sup. reforestable (has)

80.000

18.000

62.000

71.00%

22.5%

77.5%

Pinar 35.000Has

Termófilo 30.000Has

Laurisilva 15.000Has

Pinar 17.700Has

Termófilo 100Has

Laurisilva 200Has

Pinar 17.300Has

Termófilo 29.900Has

Laurisilva 14.800Has

 

Fuente: Servicio de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria

 

 

9.4.2. La prevención y la lucha contra incendios

 

Debido a que la vegetación canaria en su estado actual de degradación es altamente pirófita, son necesarias medidas de prevención como la poda de pinos, la retirada de la pinocha y la resina de los troncos que se acumulan sobre el suelo, limpiezas selectivas en zonas de especial peligro, además de la vigilancia de los montes, especialmente en los meses de verano. 

 

Porcentaje de Causalidad de los incendios Forestales en Canarias. (1995-1999)

CAUSALIDAD

1995

1996

1997

1998

1999

Intencionado

46.0%

34.0%

38.0%

58.8%

51.7%

Desconocida

33.0%

34.0%

28.0%

11.8%

21.7%

Quemas Agrícolas

7.0%

4.0%

--

9.4%

3.3%

Quemas basuras

0.0%

0.0%

--

0.0%

0.0%

Negligencias

--

--

15.0%

9.4%

10.0%

 

Fuente: Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias

 

 

9.4.3. Recursos forestales aprovechables

 

Se entienden como recursos forestales todos aquellos productos que se obtienen directamente del bosque. Cabe destacar como los más importantes: madera, leña, resinas, frutos, hojarasca y acículas, setas y hongos, vegetación acompañante (forrajera, ornamental, etc.) y el sustrato forestal.

 

También hay que insistir en la reconversión de los residuos forestales en recursos, de los cuales los pinares grancanarios tienen gran variedad, siendo en la actualidad poco utilizados. Entre este tipo de residuos destacan los restos de ramas, leña para astilla, corteza de árboles, serrín y virutas, madera para sierra, residuos de madera de industria, restos para transformar en carbón vegetal, etc.

 

 

9.4.4. El uso sostenible de los recursos del bosque de Gran Canaria

 

La cuantificación de la oferta insular de madera a partir de los dos inventarios forestales nacionales para la provincia de Las Palmas, indica que el pino canario domina con casi 13.000 Has., seguido de especies como el eucalipto (1.651 Has.) y ocupando el último lugar el pino insigne con 803 Has. El crecimiento anual de madera en Gran Canaria ronda los 28.000 m3, lo que supone 22.000 m3 sin corteza y teóricamente alrededor de 18.000 m3 de madera aserrada. Se puede contar con una oferta sostenida de 15.000 m3 de madera de sierra, tratándose siempre de madera obtenida de claras y entresacas.

 

Actualmente se aprovechan maderas de calidad y dimensiones diferentes. Por un lado, tenemos la de pino canario de calidad media/buena y, por otro, la de insigne de calidad media/mala. Aplicando técnicas silvícolas modernas se podrán aprovechar troncos más gruesos, que hasta ahora no servían para sierra, sin poner en peligro la estabilidad de las masas arboladas. Esto es aconsejable desde el punto de vista económico y de la silvicultura pues permitirá la autofinanciación de las claras y permitirá la mejora silvícola tan necesaria en las masas de repoblación.

 

Una gestión racional y sostenible del bosque grancanario, con un componente y funcionalidad productiva, podría permitir la producción de madera local que abastezca a una pequeña industria artesanal de aprovechamiento de la madera (restauración de tejados de viviendas tradicionales, fabricación de muebles rústicos de alto valor añadido, artesanía variada, etc.) Estudios técnicos existentes en la Isla proponen la creación de una cadena  de producción forestal local que tenga en cuenta: la cualificación del personal forestal, el proceso de saca, el transporte, el aserrado, el secado y la comercialización.