Como
ya se ha comentado, Gran Canaria se caracteriza por una elevada presión
demográfica y una alta protección ambiental, pero también por una reducida
superficie forestal, que se traduce en una escasa densidad boscosa, siendo la
relación de superficie arbolada (Has.) de disfrute por habitante de 0.024
frente a las 0.065 has/hab de Tenerife y las 0.67 has/hab. de El Hierro. Es
decir, cada habitante en Gran Canaria disfruta de 240 m2 de
superficie arbolada mientras que en el Hierro corresponde a 6.700 m2/hab.
La
silvicultura se convierte, en este contexto de enorme presión social sobre las
zonas boscosas, en un instrumento esencial de actuación de cara a multiplicar
la superficie arbolada y garantizar su multifuncionalidad.
Las
múltiples funciones que ejercen las masas boscosas, pueden dar respuesta a:
q
Determinadas demandas
de empleo y de productos del bosque.
q
Rentas complementarias de los propietarios de zonas boscosas.
q
El ocio demandado por
el habitante urbano que se manifiesta como usuario de áreas recreativas y otras
infraestructuras naturales.
q
La demanda pastoril de
zonas de pastos
q
Freno a la erosión y
participación en la recarga de los acuíferos.
q
Conservación de la
biodiversidad.
Ha sido sin duda la actuación en la que la
administración se ha volcado en mayor medida, ocupando las repoblaciones de la
Isla alrededor de 8.000 Has. Entre las funciones de la repoblación se encuentra
la de actuar frente a la erosión, aunque su éxito sigue siendo relativo pues
depende además de otros factores ajenos a la propia repoblación.
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Distribución de superficies de bosque en Gran Canaria. 1996 |
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Superf. Insular (has) |
Superf. forestal potencial (has) |
Superficie arbolada (has) |
Superf. reforestable (has) |
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155.000 |
80.000 |
18.000 |
62.000 |
|
100% |
51.6% |
11.6% |
40% |
Fuente: Servicio de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria
Las repoblaciones en Canarias se caracterizan por ser
monoespecíficas (una sola especie arbórea) y coetáneas (una misma edad); se
localizan en su mayor parte en antiguas zonas de pinar (pinos, retamas,
escobones y tajinastes) y monteverde (brezos, fayas, acebiños, etc.) La
estrategia seguida ha sido repoblar primero con pino (en el 96% de las
repoblaciones se ha empleado pino canario), luego con especies de laurisilva
(muy utilizado en el período 1994-95), después con especies de bosque termófilo
(sobre todo sabinas, pero también acebuches y almácigos) y por último con
frutales forestales (almendros, castaños, moral)
Las
superficies repobladas anualmente son consideradas insuficientes para paliar
los graves problemas de erosión que aún siguen sufriendo algunas islas. En el
periodo 1991-95 en Gran Canaria se repoblaron 562 Has. El objetivo planteado
por la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo es de alcanzar en el período
2000-2006 un aumento del 13.5% de la masa forestal actual, es decir un total de
2.700 Has.
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Superficie forestal y especies arbóreas en Gran Canaria. 1996 |
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Sup. forestal potencial (Has) |
Sup. arbolada (has) |
Sup. reforestable (has) |
|
80.000 |
18.000 |
62.000 |
|
71.00% |
22.5% |
77.5% |
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Pinar
35.000Has Termófilo
30.000Has Laurisilva
15.000Has |
Pinar
17.700Has Termófilo
100Has Laurisilva
200Has |
Pinar
17.300Has Termófilo
29.900Has Laurisilva
14.800Has |
Fuente:
Servicio de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria
Debido a que la vegetación canaria en su
estado actual de degradación es altamente pirófita, son necesarias medidas de
prevención como la poda de pinos, la retirada de la pinocha y la resina de los
troncos que se acumulan sobre el suelo, limpiezas selectivas en zonas de
especial peligro, además de la vigilancia de los montes, especialmente en los
meses de verano.
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Porcentaje de Causalidad de los incendios Forestales en
Canarias. (1995-1999) |
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CAUSALIDAD |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
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Intencionado |
46.0% |
34.0% |
38.0% |
58.8% |
51.7% |
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Desconocida |
33.0% |
34.0% |
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