10. SECTORES SECUNDARIO Y TERCIARIO.

 

10.1. LA INDUSTRIA

 

La participación de la industria al Valor Añadido Bruto insular ha disminuido fuertemente en los últimos años, no llegando a alcanzar el 9 %, presentando una gran concentración en el municipio capitalino de Las Palmas de Gran Canaria y en los municipios de Telde y Agüimes que acumulan el 82 % del VAB de la producción industrial insular. Los municipios más rurales no superan en su conjunto, el 6 % de la producción insular.

 

Tradicionalmente la industria de Gran Canaria se ha especializado en actividades productivas que presentan barreras de entrada (de tipo físico, de mercado o de políticas protectoras) al comercio exterior y con estrategias basadas en actividades intensivas en trabajos poco remunerados. Destacando como subsector industrial de importancia el de captación de aguas, así como hormigón y derivados del cemento. Por su importancia estratégica es necesario apoyar el subsector industrial encargado de la captación y obtención de agua, donde el nivel tecnológico adquirido es puntero a nivel internacional.

 

Es destacable la dificultad que ha tenido el desarrollo de un sector industrial potente debido a los consabidos problemas que lleva intrínsico la fragmentación del mercado insular, la lejanía de los mercados de aprovisionamiento y de destino y la competencia de productos importados (algunos con subvenciones vía R.E.A.).

 

Por otro lado, parece que el nuevo AIEM, pudiera aportar algún incentivo a la instalación de nuevas producciones e industrias.

 

Las directrices en el ámbito insular en cuanto a la localización del suelo industrial en Gran Canaria, pretende concentrar esta actividad en los 3 municipios citados anteriormente y evitar una dispersión geográfica que no aproveche las redes viarias existentes y la cercanía al aeropuerto y puertos de la isla, para así también aprovechar las economías de escala que genera la concentración.

 

SUELO INDUSTRIAL EN GRAN CANARIA

POR MUNICIPIOS (m2) – año 1996

Municipio

Superficie industrial

Suelo industrial previsto

Agaete

0

36.800

Agüimes

3.433.000

0

Artenara

0

0

Arucas

186.500

0

Firgas

0

0

Gáldar

0

356.000

Guía

0

350.000

Ingenio

0

300.000

Las Palmas de G.C.

1.699.800

607.600

Mogán

0

41.000

Moya

0

0

San Bartolomé de Tirajana

0

410.000

San Nicolás de T.

0

0

Santa Brígida

0

0

Santa Lucía de Tirajana

0

405.900

Tejeda

0

0

Telde

1.715.800

513.000

Teror

0

99.000

Valsequillo

0

0

Valleseco

0

0

Vega de San Mateo

0

0

Fuente: Hernández Torres (1996)

 

Hasta 1996 sólo había cuatro municipios con suelo industrial y, a partir de este año, encontramos  10 municipios que lo ofertan en su planeamiento. Incluso en estos últimos años, los planeamientos municipales se han volcado en la carrera de disponer de suelo industrial para la localización de industrias o polígonos industriales en sus respectivos municipios.

 

Parece justificado mencionar en este apartado el impulso que puede suponer a este sector secundario y terciario la implantación de la Zona Especial Canaria (ZEC) La ZEC es un régimen de baja tributación autorizado por la Comisión Europea en Enero del año 2000, estableciendo una vigencia temporal prorrogable, que inicialmente será hasta el 31 de Diciembre del año 2008.

 

Las entidades industriales y comerciales que se acojan al régimen especial, deberán establecerse en unas áreas determinadas. En Gran Canaria se sitúan, por ahora, en el Polígono de Arinaga, en la Zona Aeroportuaria, en el Polígono de las Majoreras (Ingenio), en El Polígono de Salinetas – Goro (Telde), en una zona delimitada del municipio de Gáldar  y en el Puerto de La Luz. Sin embargo, las entidades dedicadas a realizar actividades de servicios, se podrán situar en cualquier parte del territorio canario.

 

No obstante, es necesario llamar la atención sobre la nueva propuesta, aun en estudio, de considerar todo el territorio de Canarias como zona especial.

 

Los requisitos para acogerse a este Régimen Especial son:

1.       Ser una entidad de nueva creación con domicilio y sede de dirección efectiva en el ámbito geográfico de la ZEC.

  1. Crear, al menos, 5 puestos de trabajo dentro de los primeros 6 meses y mantener este promedio durante el disfrute del régimen especial.
  2. Realizar una inversión mínima de 100.000 € en activos fijos afectos a la actividad dentro de los dos primeros años.
  3. Desarrollar actividades permitidas en el ámbito de la ZEC.
  4. Residir al menos uno de los administradores en Canarias.
  5. Presentar una memoria descriptiva de las actividades económicas a desarrollar, que justifique su solvencia, viabilidad, competitividad y su contribución al desarrollo económico y social de Canarias.

Las actividades permitidas serán:

Producción, transformación, manipulación y distribución al por mayor de mercancías: Pesca; Alimentación, bebidas y tabaco; Confección y peletería; Cuero y calzado; Papel,  edición, artes gráficas y reproducción de soportes grabados;  Químicas; Prefabricados para construcción; Maquinaria y equipo mecánico;  Material y equipo electrónico y óptico;  Muebles y otras manufacturas; Reciclaje; Comercio al por mayor e intermediarios del comercio;  Envases y embalajes.

 

Servicios: Transporte y actividades anexas; Informáticos; Telecomunicaciones; Recursos naturales y eliminación de residuos; I+D; Formación; Consultoría; Asesoría; Publicidad; Otras Actividades Empresariales.

 

 

10.2. LAS INDUSTRIAS AGROALIMENTARIAS

 

En el contexto de una economía como la canaria, con un escaso peso del sector industrial, las actividades transformadoras en el medio rural insular y, especialmente, la transformación de productos agroalimentarios, tienen un componente muy relevante en el  desarrollo rural.

 

Un foco de especial atención lo constituyen aquellas actividades que suponen una valorización de los productos del agro isleño, y que como tal generan valor añadido y mayores ingresos a las unidades familiares del medio rural. Nos referimos por ejemplo a  las queserías industriales y derivados lácteos, los productos cárnicos y sus derivados, el vino, el embotellado de agua para consumo alimentario, transformación de la almendra local y el aprovechamiento de otros productos agrícolas para la elaboración de mermeladas y conservas.

 

Destacan por encima de las demás la transformación láctea y el queso industrial, en donde se considera empresas industriales aquellas cuyas producciones varían entre los 100.000-2.000.000 kg/año. Son empresas que se dedican mayoritariamente a la producción de queso. En cuanto a su nivel tecnológico, están bastante avanzadas y gran parte de ellas se encuentran en proceso de ampliación y adaptación a las nuevas exigencias europeas.

 

El queso es el producto agrotransformado por excelencia en Gran Canaria. Las industrias elaboran básicamente tres tipos de queso: tierno, semicurado y curado, estos dos últimos recubiertos con gofio y también con aceite y pimentón. A partir de aquí hay mucha variedad en  los porcentajes de leches utilizados y en los tamaños; es decir, no hay una tipificación y homogeneización del queso.

 

En cuantos a otros derivados lácteos la presencia es aun pequeña, siendo el yogur y los batidos los más producidos, con calidad y precios bastante competitivos. También es cierto que muchos se elaboran con leche importada. Aún parece posible incrementar la producción de otros derivados lácteos como mantequilla, queso de untar, etc, que pueden ir abriendo mercado paulatinamente. Sin embargo, la competencia de los productos importados es muy fuerte y el nivel de las importaciones no ha dejado de crecer en los últimos diez años. En cualquier caso el esfuerzo de SIALSA, por la producción de derivados lácteos, es cada vez mayor y es muy frecuente encontrar sus productos en muchos puntos de venta.

 

La mayor parte de las entidades transformadoras de lácteos, industriales y artesanas, se encuentran ubicadas en el medio rural. La cercanía e identificación entre ganaderos y producción transformada, así como la generación de empleos, riqueza y otros efectos económicos multiplicadores, son elementos suficientes para promover la consolidación de estas agro-industrias y actividades artesas en el medio rural de la isla.

 

La consolidación del queso canario, la posibilidad de introducir nuevos productos lácteos en el mercado canario, la progresiva mejora de las explotaciones ganaderas, la planificación de la producción para contrarrestar la marcada estacionalidad, son otros tantos elementos a tener en cuenta en la promoción de la estrategia de valorización láctea de la cabaña insular.

 

La industria vitivinícola en Gran Canaria ha comenzado su revitalización recientemente. En el año 1994 sólo existían tres bodegas con el registro de elaboradores y embotelladores, no existía material enológico moderno en las bodegas, la uva se pisaba con los pies y el vino se elaboraba en barricas de roble viejas y de mala calidad. La mayoría de las bodegas no tenían ningún registro ni control de calidad.

 

En la actualidad la producción de vino entre las dos denominaciones de origen de la isla, supera los 200.000 litros. Una cantidad aún pequeña, pero que se incrementa año tras año. Las bodegas disponen de un nivel medio en tecnología e infraestructuras y ya se cuenta con un total de 35 bodegas registradas para la elaboración de vinos y embotellado (Censo de la Consejería de Agricultura, Registro de embotelladores, septiembre 2000)

 

Se trata de bodegas con baja producción, con insuficiente infraestructura pero con un nivel tecnológico medio que, paulatinamente va mejorando la calidad de los vinos.

 

La construcción y próxima apertura de una bodega insular, ubicada en la Vega de San Mateo, puede resultar beneficiosa para la homogeneización de la producción, disminución de los costes de producción y obtención de vinos de calidad para pequeños y medianos viticultores. La capacidad de la bodega inicialmente se fija en unos 500.000 litros, pudiendo ampliarse hasta el doble de producción.

 

La agroindustria cárnica presente en la isla la podemos clasificar de la siguiente manera:

 

q       Empresas industriales: Caracterizadas por tener producciones por encima de los 2.000 kilogramos diarios y localizarse en polígonos industriales.

q       Empresas familiares: Se caracterizan por tener unas producciones medias entre los 400-1.000 kilogramos diarios.

q       Carnicerías: Aunque no estén contabilizadas como empresas que elaboran productos cárnicos, una pequeña parte de la carne que compran para la venta de consumo directo la utilizan para fabricar albóndigas, hamburguesas y otros preparados.

La mayoría de las materias primas que se utilizan son de importación ya que la producción de la ganadería en la isla no es suficiente para abastecer este tipo de industrias. Se importan de la Península, Argentina y Brasil, dependiendo de lo que se demande, especie animal y piezas del mismo.

 

Se elaboran una gran variedad de productos: piezas ahumadas como el bacón, el chuletero, el lomo, chorizos parrilleros, chorizos de untar, morcillas, hamburguesas, salchichas etc.

 

La distribución comercial de los productos cárnicos se orienta mayormente hacia la red de establecimientos gastronómicos (grandes restaurantes, hoteles, piscolabis, etc.) El principal problema con que se cuenta a la hora de comercializar la producción de la industria local es la competencia con los productos importados, que superan a los locales en calidad, precios y presentación y además reciben ayudas vía REA.

 

No obstante, es notoria la falta de una estrategia de marketing más ofensiva que, entre otras cosas, identifique el origen canario del producto. Por supuesto que sería deseable un aumento de la producción de carne que abastezca a estas pequeñas industrias cárnicas de una manera más continuada. Enfatizamos la necesidad de establecer marcas que identifiquen la calidad y garanticen el origen.

 

En cuanto a las industrias transformadoras de la almendra en productos de repostería,  es una actividad que ha tenido históricamente bastante importancia en el medio rural de Gran Canaria pero que en la actualidad también se suministra básicamente de almendra importada, aunque hay intentos de revitalizar la producción local como se señala en la el apartado de valorización de cultivos tradicionales.

 

En relación a la elaboración de mermeladas y conservas, destacar dos situaciones y modelos distintos. Por una lado, la Cooperativa Tía Claudina (a nivel más o menos artesanal) y por otro Tirma (a nivel industrial).

 

La primera se ha ido consolidando año tras año y ya dispone de una amplia gama de productos, destacando sus mermeladas de fresa, ciruela, higo, naranja y limón, tuno, almendra, tomate, papaya, mango, calabazo, ajo, albaricoque, tuno indio, etc. Se provén de fruta procede de diversos puntos de la isla y, además de mermeladas, elaboran mojo de almendras y bienmesabe. Comercializan su producción en prácticamente toda la isla y ya venden en Tenerife, Fuerteventura, y Lanzarote.

 

La segunda produce a nivel industrial y oferta una amplia gama de productos: cafés, chocolates, ambrosías, conservas, cacao, galletas, caramelos, mermeladas, etc y posee cierta proyección internacional. En este caso la materia prima utilizada es casi toda importada, motivado por la diferencia de precio con que cuenta en relación con la de origen local y la subvención que reciben vía REA (que puede llegar a superar el coste de la materia prima y su traslado hasta Canarias)

 

10.3. ARTESANÍA

 

Tradicionalmente, la artesanía ha sido una actividad fuertemente arraigada en la sociedad rural, siendo una fuente importante en la generación de rentas complementarias. En la actualidad esta actividad ha disminuido considerablemente, estando en peligro la desaparición de algunos oficios de marcado carácter tradicional.

 

Al realizar una análisis del sector en el ámbito insular, partiendo de la premisa de considerar la artesanía como algo vivo que se adapta a los cambios y exigencias de los nuevos tiempos, nos lleva  a distinguir dos tipos de artesanía. Una de carácter más tradicional que constituye un fuerte legado cultural transmitido de generación en generación, cuyo valor esta fuera de aquellos que les puede otorgar el mercado de manera puntual. Y otra que intenta implantar criterios de renovación tanto en los diseños como en las técnicas de producción.

 

 

10.3.1. Legislación y organización del sector

 

En lo referente a los aspectos legales y organizativos del sector, se hace necesario ampliar el reciente marco legal que cubre la Ley de Artesanía Canaria, incluyendo la regulación de las actividades artesanales agroalimentarias, acorde a las necesidades de las microempresas artesanas que operan en el territorio insular.

 

El artesano debe superar el individualismo y asociarse ya sea en grupos profesionales o en sociedades que favorezcan la comercialización y garanticen una mayor estructuración del  sector. La Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (FEDAC), dependiente del Cabildo de Gran Canaria, ha realizado una gran labor en favor de los artesanos. Sin embargo, éstos tienen que asumir un mayor protagonismo y tomar conciencia activa de su propia problemática, sin depender de las subvenciones, explorando nuevas fórmulas de organización y comercialización, para poder actuar en un mercado cada vez más competitivo.

 

 

10.3.2. Productos agroalimentarios artesanales

 

La necesaria activación económica de las zonas rurales, así como la valorización de las producciones agropecuarias, se presentan como elementos vitales vinculados a la diversificación, transformación y mejora de la competitividad  y calidad de las producciones agrarias y ganaderas.

 

Gran parte de los productos agroalimentarios que se producen en Gran Canaria  tienen un carácter tradicional de gran arraigo y cuenta con técnicas de elaboración transmitidas de generación en generación, llegando a nuestros días una cultura gastronómica extensa en productos artesanos: las mieles, los vinos, los licores, los embutidos, las frutas preparadas y secas, los productos lácteos y marinos, las conservas y salsas, la repostería, etc. son una muestra de la gran variedad  que existe.

 

Las características que proporcionan estos productos artesanos no son siempre apreciadas, pero existe una demanda y una sensibilidad creciente hacia estas transformaciones agroalimentarias, que suponen oportunidades para el desarrollo económico y permiten el nacimiento de pequeñas industrias elaboradoras de productos transformados, que no se han explotado suficientemente.

 

La tradición a veces no es suficiente y la necesidad de  realizar esfuerzos en la renovación y modernización de las instalaciones y de los procesos de producción,  se hace imprescindible para abrir nuevos mercados,  valorizar estas producciones y activar económicamente los espacios rurales.

 

Así, la mejora de la calidad mediante la innovación (mejoras genéticas de ganado y de variedades vegetales, la investigación, la incorporación de tecnologías, la formación, etc.), aparece como elemento ineludible para el apoyo y desarrollo de las industrias agroalimentarias y  abre las posibilidades de generar nuevos servicios tales como:

 

q       Formación a la carta, adaptada a las características y posibilidades de quienes la van a recibir.

q       Asistencia técnica especializada en normalización de productos y procesos agropecuarios.

q       Marketing agrario.

q       Nuevas fórmulas de comercialización: mercadotecnia, comercialización directa,...

Por todo ello, no es suficiente con mejorar el producto, pues resulta necesario realizar una gestión empresarial del negocio en el  marco amplio y diversificado que ofrece el desarrollo rural.

 

En la actualidad estos productos no tienen la consideración de oficios artesanos, con lo que pierden una posibilidad de comercialización y promoción que si tienen los otros productos. Sería conveniente valorar la posibilidad de modificar la normativa existente y poder incorporar al catálogo de actividades artesanas (de Canarias en general y de Gran Canaria en particular) la producción productos agroalimentarios artesanos por su indudable calidad y reconocimiento por parte de los consumidores, como ya ocurre en otras Comunidades Autónomas del Estado Español y en otros países en la Unión Europea.

 

10.3.3 Formación y Comercialización

 

En lo referente a la formación se hace necesario diferenciar entre aquella de marcado carácter profesional y otra con un mayor componente divulgativo cultural, lo que obliga a adecuar los programas a las diferentes demandas, necesidades y rentabilidades. Se trata de hacer una formación más personalizada y flexible, superando estrictamente los aspectos técnicos y abordando aspectos más de carácter empresarial, legal, financieros o comerciales. En este sentido, la aplicación de nuevas tecnologías supone una oportunidad inmejorable para el desarrollo del sector.

 

Profundizar en estrategias de diferenciación encaminadas a distinguir los productos artesanos de otros industriales o imitaciones importadas, así como en la exploración de nuevas vías de comercialización, supone una mayor valorización de la producción artesana y, por lo tanto, una prioridad para el sector. El hecho de establecer marcas que identificaran origen y certificaran calidad ayudaría a conseguir este objetivo.

 

10.4. CONSTRUCCIÓN

 

Es un sector que presenta un gran dinamismo en Gran Canaria y ha supuesto en muchas ocasiones el sector revitalizador de la economía. Sin embargo, siempre presenta una gran vulnerabilidad a los ciclos económicos y una gran dependencia del nivel de ocupación turístico y de la inversión pública destinada a este sector. La crisis en la construcción se adelanta en la parte del ciclo recesivo y también se adelanta la recuperación en la parte del ciclo expansionista.

 

Si los sectores como el comercio y la industria tenían muy poco peso en los municipios rurales, no se puede decir lo mismo de la construcción donde en los municipios pequeños como Vega de San Mateo, Tejeda, Artenara,  Valsequillo, Valleseco ....., la población ocupada en construcción está muy por encima de la media insular y suponen el 15% y 20 % de los activos de estos municipios. También es cierto que el lugar de trabajo de la mayoría de los operarios se encuentra radicado fuera de sus términos municipales y que se detecta  una baja cualificación en la mano de obra ocupada.

 

10.5. EL SECTOR SERVICIOS

 

La crisis que han vivido las actividades agrarias en las ultimas décadas, junto a la consideración cada vez mayor del carácter multifuncional del espacio rural, ponen de manifiesto las posibilidades de desarrollo de otras actividades económicas en el espacio rural.

 

Por otro lado,  el sector agrario no es solamente una actividad generadora de bienes materiales y de materias primas. También es, y puede serlo cada vez más, un sector productor de bienes inmateriales (cultura, educación, gastronomía, paisaje, medio ambiente, etc.) lo que posibilita la generación de todo un conjunto de nuevas actividades vinculadas a la economía de servicios y por tanto a la creación de empleo y de actividades innovadoras.

 

Un análisis de la sociedad y del espacio rural en las ultimas décadas, pone de manifiesto un conjunto de factores con incidencia en el sector servicios:

 

q       El nuevo contexto económico, con una tendencia general a la concentración espacial y al incremento de la dimensión con el fin de lograr una relación calidad-precio mucho más competitiva, que hace peligrar los servicios dispersos o de pequeño tamaño.

q       La evolución demográfica de las Medianías tiene un peso decisivo sobre la oferta, la demanda y la organización de los servicios, caracterizada por la preeminencia de tres fenómenos:

q       Nuevo contexto institucional caracterizado por la distribución de responsabilidades y actividades entre el sector público, el privado y el asociativo.

q       Nuevo contexto tecnológico. Los avances en la tecnología de la información y la comunicación permiten superar, parcial o totalmente, algunas limitaciones propias de las Medianías en lo referente a la distancia, a la escala y a la calidad de los servicios.

q       Diversidad de contextos locales. Existen limitaciones que afectan a los servicios en función de la proximidad o alejamiento de los centros urbanos. De esta manera, los territorios más alejados de los centros urbanos y con baja densidad de población, presentan déficit en la red de servicios. Por otro lado, las zonas próximas a los centros urbanos están sometidas a una mayor competencia entre los servicios que ofrecen y a una mayor presión demográfica.

 

Por lo tanto, la creación de servicios en estas zonas es clave para evitar que la funcionalidad del territorio derive en meramente residencial.

 

 

10.5.1. Áreas de desarrollo de servicios en las Medianías

 

Además de las posibilidades de empleo y creación de valor que supone la provisión de servicios básicos, las Medianías ofrecen un potencial de generación de renta y empleo  y de diversificación de actividades económicas, mediante una amplia gama de servicios a desarrollar, lo que implica la definición de un conjunto de medidas que permitan detectar tanto las potencialidades como las deficiencias, estimulando aquellas actividades que sean determinantes para la mejora de la calidad de vida y el desarrollo de las empresas.

 

                                                                                                                                                       En esta línea señalamos como áreas de desarrollo de servicios en las Medianías las siguientes:

 

q       El patrimonio, en sentido amplio, entendido como conjunto de bienes culturales y naturales que representan la herencia colectiva, creada, transformada y transmitida de generación en generación.

q       Nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

q       Servicios de apoyo al desarrollo.

q       Los servicios ligados a la valorización de la producción agropecuaria.

q       Servicios de atracción ligados a la población urbana.

10.5.2.  Comercio y Reparaciones

 

El comercio interior grancanario emplea al 18,56 % de la población ocupada en el ámbito insular y el valor añadido bruto asciende al 19.63 % del total generado en la isla. Es obvio que estos valores se concentran en gran parte en Las Palmas de Gran Canaria, debido a que los polos de atracción de la gran ciudad de Canarias son muy fuertes y las economías de escala que buscan los comercios y las redes de distribución concentran sus negocios en esta parte de la isla.

 

En cuanto a las reparaciones el porcentaje de población ocupada representa 4,09 del total de población ocupada en el sector servicios, lo que nos da idea de la importancia de este subsector en la economía grancanaria. Los datos en el ámbito municipal de la población ocupada en el comercio y reparaciones indican que muchos de los municipios de las zonas rurales están por debajo de la media aritmética del porcentaje de personas ocupadas en comercio y reparaciones. Los municipios de  Agaete, Mogán, San Bartolomé de Tirajana, San Nicolás de Tolentino, Tejeda, Valsequillo, Valleseco y Vega de San Mateo presentan niveles de ocupación en este subsector inferiores a la media insular. Las Palmas de Gran Canaria emplea al 58,78% de los ocupados de la isla. Si le añadimos Telde, Santa Lucía y San Bartolomé, se alcanzaría el 83% del total la población insular ocupada  en comercio y reparaciones.

 

En Las Palmas de Gran Canaria se concentra el 75% de los comercios al por mayor;  el 50% de los comercios al por menor de productos alimenticios, bebidas y tabacos realizadas en establecimientos permanentes; el 53% del comercio al por menor de productos industriales no alimenticios y el 43% de los considerados comercios mixtos o integrados. Por el contrario, si cuantificamos los comercios que se distribuyen en los municipios más rurales (Agaete, Agüimes, Artenara, Firgas, Ingenio, Moya, Tejeda, Teror, Valsequillo, Vega de San Mateo y Valleseco) obtendríamos los siguientes porcentajes: No alcanzaría el 1% en el comercio mayorista; no alcanzaría el 14 % los comercios al por menor de productos alimenticios, bebidas y tabacos realizadas en establecimientos permanentes;  no llega al 10% del comercio al por menor de productos industriales no alimenticios y tampoco alcanza el 15 % en el comercio mixto o integrado.

 

La tendencia de acumular muchas de las compras en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se ha acentuado y ello se ha visto incrementado con la aparición de grandes áreas comerciales en la capital que ha concentrado a un gran volumen de consumidores atraídos por todos los servicios y comercios que hay en estas áreas. El área de influencia comercial de Las Palmas de Gran Canaria es prácticamente toda la isla.

 

La implantación en los últimos años de estos centros comerciales no sólo en Las Palmas de Gran Canaria, sino también en Vecindario y Telde, ha contribuido a modificar el panorama del comercio interior en la isla. De hecho la isla de Gran Canaria supera la media del estado español en cuanto a m2 por habitante de gran superficie comercial y ello ha supuesto una concentración excesiva de la demanda de productos que ha perjudicado a la agricultura, a la ganadería, a las pequeñas industrias agroalimentarias, etc. Asimismo ha afectado fuertemente a las pymes comerciales canarias, que han perdido competitividad en el panorama insular. Así el plan marco de modernización del comercio interior de la Administración Central se centra, entres otros objetivos, en incrementar la competitividad de los mercados minoristas y de mejorar la distribución espacial de la oferta comercial con especial incidencia en las zonas rurales.

 

Para poder competir con las grandes zonas comerciales o, mejor dicho, para no ser engullidos, parece necesario que las zonas rurales deben acometer las acciones propuestas en este plan como:

 

q       Informar, formar y difundir la innovación para lograr una mejora en la gestión de los pequeños puntos de venta. (Formación gerencial, formación en especialización en distribución comercial ...)

q       Fomentar una oferta comercial que garantice un nivel de servicios mínimos a los ciudadanos del mundo rural.

q       Modernización del comercio tradicional.

q       Apoyo a los comerciantes independientes innovadores, cuyas iniciativas puedan mejorar el nivel de competencia de los mercados de distribución y desarrollar nuevas alternativas de compra de los consumidores.

 

Otro dato relevante del comercio interior es el sobreprecio que se paga en Gran Canaria por la consideración de isla y por tener una industria poco desarrollada, que hace que la mayor parte de los productos consumidos sean importados, por lo que se encarecen los productos en comparación con otros territorios europeos.

 

 

10.5.3. Turismo Rural

 

La situación del turismo rural en Canarias, hasta principios de 1998, viene caracterizada por:

 

q       Un importante número de promotores de turismo rural no vinculados al territorio.

q       Ausencia de legislación sobre turismo rural. Se habían planteado numerosos borradores para regular la oferta alojativa y ninguno llegaban a plasmarse definitivamente.

q       Apuesta espontánea y desincronizada de los Ayuntamientos por el turismo rural, sobre todo los municipios pequeños que lo veían como una alivio a las bolsas de  desempleo de su territorio.

q       Fuerte atomización en la comercialización.

 

En abril de 1998 se publica el Decreto 18/1998, de 5 de marzo, de regulación y ordenación de los establecimientos de alojamiento de turismo rural. Esta normativa ha supuesto orientar el servicio de alojamiento y los complementarios al mismo hacia el cumplimiento de unas normas básicas de calidad, que aseguren la correcta prestación de aquellos, persiguiéndose al mismo tiempo y de forma directa la rehabilitación y reutilización de inmuebles de especiales características, contribuyendo de esta forma al mantenimiento y conservación del patrimonio arquitectónico de las distintas zonas rurales canarias.

 

Sin embargo, la situación no se ha resuelto en su totalidad pues nos seguimos enfrentado a diversos problemas como:

 

q       Excesiva burocratización.

q       Escaso número de agricultores vinculados a las explotaciones de turismo rural.

q       Presencia de una oferta ilegal importante.

q       La comercialización cuenta con gran número de intermediarios que recortan los ingresos del propietario.

 

10.5.3.1 Características Generales

 

La oferta reglada, al cumplir con los requisitos exigidos en la normativa vigente, se puede afirmar que cumple con unos mínimos de calidad que la hacen competitiva en el mercado europeo, siendo incontrolable en criterios de calidad la oferta irregular.

 

La evolución del crecimiento de la oferta alojativa ha tenido un gran impulso desde 1998, contándose actualmente para Gran Canaria con alrededor de 35 casas rurales regularizadas según los datos ofrecidos por el Patronato de Turismo. Es de destacar el avance que ha tenido en Canarias el turismo rural, a través de las Iniciativas Comunitarias LEADER I y LEADER II, apostando por la oferta alojativa, la complementaria y apoyando la promoción y comercialización.

 

 

10.5.3.2. Promoción y comercialización

 

Se han gestado varias centrales de reserva locales, inferiores al ámbito insular, con el objeto de comercializar la oferta de casas rurales. Estas empresas compiten por acaparar el mayor número de plazas alojativas, pero el volumen global de alojamientos actuales y potenciales no se corresponde con el alto número de centrales existentes actualmente. Esto no parece augurar buenas perspectivas para el mercado del turismo rural si no se articulan fórmulas de colaboración que permitan el desarrollo equilibrado del sector.

 

En cualquier caso, la mayoría de la oferta se comercializa a través de centrales de reserva y el resto lo hace a través de contratos entre el propietario y tour operadores europeos, fundamentalmente alemanes y holandeses. Por otro lado, existe un número importante de clientes repetitivos, que contactan directamente con la propiedad del establecimiento.

 

La promoción de los establecimientos de turismo rural se suele realizar por medio de la administración pública, de las propias centrales de reserva y/o de los propietarios de las casas directamente.

 

No obstante, los mayores esfuerzos promocionales se concentran actualmente en las propias centrales de reserva. Estas promociones ven limitada su eficacia comercial al contar con un escaso número de alojamientos para dichas promociones. Independientemente de este reducido impacto, destacan actuaciones de algunas asociaciones y centrales de reserva por la calidad que han obtenido en la edición de guías, folletos y elaboración de páginas web.

 

La política de promoción llevada a cabo en los últimos años por los estamentos públicos, se ha caracterizado por basarse en criterios cuantitativos a la hora de enfocar el producto, (siendo necesaria la consideración de factores cualitativos basados en la rentabilidad económica y social o en conceptos de capacidad de carga y sostenibilidad medioambiental) así como por no conseguir una correcta integración y coordinación de todos los agentes implicados en la promoción turística.

 

En la actualidad, la promoción se centra casi exclusivamente en la existencia de las casas, siendo recomendable hacer mayor incidencia en otros aspectos (gastronomía, cultura, fiestas, economía de la zona, oferta de ocio, oferta complementaria, entorno natural, etc.)

 

10.5.3.3. Oferta complementaria

 

Hay cierta debilidad y escasa articulación en la oferta complementaria existente, tanto por parte de los propietarios de casas como por parte de las empresas oferentes de estos servicios. La existencia de oferta complementaria se limita a las empresas de senderismo, aquellas que ofrecen actividades deportivas y de ocio en la naturaleza y a la existencia de algunos museos.

 

Es necesario, por tanto, potenciar a las empresas que están ofertando servicios de ocio en contacto con la naturaleza, restaurantes especializados en gastronomía local, los mercadillos agrícolas, la oferta cultural, la artesanía, los juegos populares, las fiestas y tradiciones, etc. También se necesita apoyar la rehabilitación y puesta en uso de inmuebles con valor patrimonial, que pueden convertirse en elementos de atracción turística, a modo de  centros de interpretación, museos, etc.