Telares
El tipo de telar utilizado en la isla es el "horizontal" de forma cúbica. El armazón está formado por vigas, generalmente de tea, que se encajan en sentido horizontal y vertical.
La técnica textil está en entrecruzar dos series se hilos, disponiendo los primeros (urdimbre) de tal manera que los segundos (trama) pasen entre ellos y formen el tejido.
En la actualidad, las materias primas utilizadas son las tiras de trapos viejos para las traperas y la lana para mantas y alfombras. En otros tiempos se usó el algodón, la pitera, el lino y la seda.
Los tejidos fabricados con lana siguen el siguiente proceso: Una vez trasquilada la oveja se separa la lana blanca de la negra, se lava, se deja secar al sol y se carda (para evitar que la lana se apelmace) quedando preparada para ser hilada. Para ello se utiliza el huso de madera y la rueca (es una simple caña abierta en dos por uno de sus extremos) en donde se coloca la lana. De allí pasa al huso ya casi hilada. Luego se enmadeja con ayuda del aspa, se lavan con agua fría (esta vez con jabón), se ovilla y se pasa a preparar la urdimbre y a enhebrar el telar.
Tradicionalmente, los artesanos dedicados a los telares han sido los de Ingenio, Telde, Santa Lucía, la Aldea de San Nicolás, Valsequillo, SaN Mataeo, Teror, Moya y Gáldar.
Calados
El calado consiste en ir deshilachando un trozo de tela y formar figuras con los huecos vacíos que quedan y los hilos quitados. Es necesario colocar la pieza textil sobre una mesa en la que queda perfectamente estirada y tensa.
Se realiza de la siguiente forma: Con una aguja se procede al cortado y deshilado de la tela, rematando o festoneando y asegurando la tela para evitar el deshilado no conveniente. Realizada esta primera fase, denominado trazado (la parte más difícil) se comienza el calar o tejer , labor realizada , a veces, entre varias artesanas.
Con los calados se forman los dibujos más caprichosos, siendo muchas veces invención exclusiva de la tejedora, que los realiza con una técnica, belleza y maestría envidiables.
Aparte de los calados existen los encajes y los bordados, que se trata de adornar telas cosiendo sobre ellas.
Tradicionalmente, se ha venido trabajando en Ingenio, Agüimes, Telde, Valleseco y La Aldea de San Nicolás.