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Datos métricos

Longitud total: 30,4 kilómetros

Desnivel origen / destino: 1547 metros

Pendiente
-
Media: 4 grados
- Mínima: 1 grado
- Máxima: 25 grados

Firme
- Sendero: 7,2 kilómetros
- Pista: 9,7 kilómetros
- Asfalto: 13,5 kilómetros

Dificultad: baja

Duración aproximada: 7 horas 30 minutos



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Descargar plano de la Etapa 3 del Camino de Santiago [2,08Mb]

Etapa 3: Cruz de Tejeda – Pinos de Gáldar – Santiago de los Caballeros

Nuestro camino hacia Gáldar, que pasa por la Montaña de los Moriscos, forma parte del Camino de la Plata. El camino une los dos centros jacobeos de la Isla y por él circulaban los romeros.

Chica descansa a los pies de la Cruz de Tejeda
Mirador de Tejeda


De la Cruz de Tejeda se parte hacia los Pinos de Gáldar por la trasera del Parador Nacional. A unos 200 metros a la izquierda aparece la pista que asciende entre pinos hasta un estanque, a unos 150 metros. Pinos, retamas, codesos, salvias, tomillos y castaños acompañan al peregrino. Tras una pendiente acusada, continúa en llano a través de la ladera oeste del Monte Constantino hasta llegar al mirador de la Degollada de las Palomas. Aquí nace el Barranco de Crespo y se observa una panorámica del norte de la isla.

Desde aquí se asciende por un sendero con inicio empedrado que comunica con la pista forestal de los Moriscos. Tras un kilómetro de recorrido por esta pista, en dirección a la Cruz de los Moriscos, cien metros antes de llegar a la misma nos desviaremos a la derecha por el Lomo de la Arena en dirección a la Caldera de Pinos de Gáldar, desde donde se divisan unas maravillosas vistas.

Caldera de Pinos de Gáldar


El descenso se realiza por una senda de picón de medio kilómetro de longitud, entre un joven pinar canario de repoblación, castaños achaparrados por las condiciones climáticas que sufren, y retamas amarillas. Al alcanzar la carretera que viene de la Cruz de Tejeda, se recorren unos 200 metros con el cono volcánico del Montañón Negro a la vista: excelente atalaya sobre el cuadrante norte de Gran Canaria. Es uno de los volcanes más recientes de la isla, con más de 3000 años de antigüedad. Este tiene una superficie de 800 por 500 metros en planta aproximadamente y 192 de altura. La boca, abierta hacia el Noreste, arrojó enormes cantidades de piroclastos que se mezclaron con los de la Caldera de Los Pinos de Gáldar y cubrieron más de cuatro kilómetros cuadrados. Las coladas de lava discurrieron por los barrancos de La Virgen y Aguas de Fontanales.

En la Montaña del Capitán, se abandona la carretera y se toma el sendero de tierra, de unos 600 metros de longitud total, que pasa por los bancales habilitados para la repoblación en la vertiente occidental de la montaña. El tomillo salvaje y la retama amarilla sustituyen al pinar. Atravesamos la carretera de Cruz de Tejeda y continuamos con dirección norte hasta conectar con la carretera GC-21, a unos 150 metros del mirador de la Caldera Pinos de Gáldar.

Niña sonríe en un entorno rural


El sendero continúa por La Cuesta de Los Pinos, de acusada pendiente, en la margen occidental de la Caldera, a través de una antigua cañada flanqueada por muros de piedra seca, hasta la encrucijada de caminos del Lomo de Los Galeotes. El sendero de la derecha va hacia Teror, el de la izquierda a Artenara y el de frente, por el que nosotros continuaremos nos llevará hasta Gáldar. En el cruce permanecen los muros de piedra en los que se controlaba y marcaba el ganado: de nuevo los vestigios del uso ganadero del camino, que aún pervive, aunque  testimonialmente.

Desde este punto, siguiendo por la cresta del Lomo de Los Galeotes, sólo hay muro a la derecha que fija los límites de Guía y Gáldar. El pinar está al este del muro, en el lado de Guía, y el pastizal adquiere mayor importancia. Puede verse algún rebaño en Los Galeotes o en otros lomos cercanos, como el del Caballo, al Oeste.

Al llegar a El Cabezo, el sendero desciende hacia el área recreativa del Pavón, a través del lomo del Pavoncillo y la carretera GC 702.

Pinos de Gáldar


En nuestro descenso, los pastos alternan con pinos repoblados y, poco a poco, el matorral va adueñándose del terreno: en la parte alta, los codesos, que florecen en mayo, y los escobones; más abajo, hacia la costa, tabaibas, tajinastes blancos, verodes y hierbas de risco.

Al llegar al cruce del área recreativa nos desviaremos por una pista asfaltada de 400 metros en dirección a la montaña Buenaventura. A la derecha hay pinos de repoblación y a la  izquierda hay fincas agrícolas. La pendiente se acentúa y la ruta sigue a barlovento de la Montaña Grande. Continuamos por pista unos 200 metros de longitud, delimitada por los muros de piedra de las fincas, que nos conduce a Las Montañetas, donde seguiremos una senda de tierra de 200 metros, a ratos empedrada.

Una pista de asfalto nos conducirá por la vertiente occidental de la Montaña Buenaventura hacia el Lomo del Vinco. Dejaremos atrás la Majada de la Carreta y atravesamos la carretera GC-710 y los Llanos de Lucena, en dirección a la Degollada de Los Caideros. Desde aquí el camino transcurre por una pista de medio kilómetro en la vertiente suroriental de la Montaña del Acebuche. Desde allí podremos ver terrazas de pastos de Troya. Descenderemos en dirección a la Cueva de Sosa hasta llegar a una parada de guaguas en la carretera GC 220, donde tomaremos la dirección hacia Hoya de Pineda. El recorrido pasa por la Majada de los Dones y la Degollada del Viento, pórtico del barrio de El Saucillo asentado sobre el Llano del Poleo, paisaje dominado por la actividad ganadera.

Panorámica de Fagagesto


Los rebaños de ovejas pastan en la zona hasta que, a principios de verano, comienza la trashumancia, ejemplo del pastoreo tradicional. Es entonces cuando los pastores conducen a las ovejas hacia la Caldera de Tejeda, donde durante una larga temporada permanecen en cuevas de ocupación temporal por la humedad y la protección de los ecosistemas.

Tras pasar el Llano del Poleo, existen varios atajos que acortan el trazado de asfalto, y nos dirigimos hacia el barrio de Tegueste.

Desde aquí, a la derecha podemos observar cuevas de origen prehispánico en los Lomos de Alguacilejo, al frente, una cantera al aire libre excavada en la toba volcánica de la Montaña de Coronado. El camino sigue por la carretera que conduce a Gáldar durante unos 400 metros. La abandonaremos por la izquierda para tomar un sendero. Atajaremos una curva para retomar la carretera una decena de metros más adelante que nos dirige a La Degollada, tradicional asentamiento prehispánico situado al pie de la Montaña de Guía. A nuestra derecha queda la Hoya de Pineda, importante enclave cerealista tradicional y centro locero.

Tres visitantes admiran la Cueva Pintada


Una senda de casi un kilómetro, en su mayor parte de tierra, conduce al pago de Anzofé, conocido también por Anzo, en las laderas de la vertiente occidental de la Montaña de Guía.

La vegetación de la zona está presidida por el tabaibal-cardonal, junto a taginastes blancos, verodes, vinagreras, hierbas de risco, pitas y tuneras. Además, el barranco alberga el único palmeral del camino. En este pago donde se encuentran las  primeras fincas de plataneras, presencia constante durante el resto de nuestro camino.

Templo de Santiago de los Caballeros
Fuente en la Plaza de Santiago


Tomamos una desviación a la izquierda, que pasando por los límites de la propiedad de la Hacienda de Anzo, por el Camino de San José, y atravesamos  la Autovía GC – 02 por un paso subterráneo, y continuando por el Callejón de La Palma, entramos en el núcleo urbano de Gáldar.

La carretera principal asciende hasta llegar al paso de peatones, para seguir por la antigua capital insular. En la esquina de la calle Bentejuí con la calle de La Audiencia está el Museo Etnográfico de la Cueva Pintada, donde se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Isla. Tomaremos la calle Tagoror y, a 50 metros, a la izquierda veremos el templo jacobeo de Santiago de los Caballeros de Gáldar.

 
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