Gran Canaria toma el pulso a Madrid Fusión reivindicando una identidad propia y consolidada en su revolución gastronómica
26 de enero, 2026El destino insular reivindica, a través del trabajo de sus cocineros, sumilleres y profesionales de sala, un lugar de honor en el panorama gastronómico internacional, manteniendo el compromiso con el producto local y la excelencia
La gastronomía de Gran Canaria atraviesa uno de los momentos más sólidos y reconocidos de su historia reciente. Con una identidad culinaria cada vez más definida y un prestigio en alza dentro y fuera de España, la isla vuelve a situarse como protagonista en Madrid Fusión, el principal escaparate internacional del sector. Su presencia, por noveno año consecutivo, refleja la madurez de un proyecto gastronómico basado en el talento de sus profesionales, la excelencia del producto local y una forma propia de entender la cocina como expresión del territorio.
“Gran Canaria afronta Madrid Fusión 2026 con el objetivo de reforzar su identidad gastronómica y su proyección internacional, en un momento clave para seguir creciendo en interés y potenciar nuestro sector primario”, explicó Alejandro Báez, director insular de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Gran Canaria. Éste destacó que el desarrollo del producto gastronómico y la puesta en valor del sector primario ha tenido un efecto dinamizador y ha elevado la facturación. “Nuestra isla busca poner en valor sus productos y reconocer el buen trabajo de productores y profesionales del sector primario, permitiendo que la gastronomía sea una herramienta sustancial para el desarrollo económico y para la mejora de la cohesión social”, añadió.
Carlos Álamo, por su parte, destacó el papel de la gastronomía a la hora de ampliar la oferta turística de la isla, más allá del producto Sol y Playa, y elevar la facturación del destino por encima de todos los registros históricos. “En los últimos años, Gran Canaria ha destacado por una gastronomía que ha sabido escuchar a su entorno: a su biodiversidad, a sus microclimas y a su historia, pero también al trabajo y la profesionalidad de productores y cocineros, y a un cliente que demanda platos honestos, productos locales reconocibles y experiencias en las que tradición y vanguardia conviven de forma natural. La isla entiende el progreso gastronómico como una relación profunda entre el territorio, quienes lo trabajan y quienes lo disfrutan”, manifestó Carlos Álamo.
La propuesta insular, basada en el protagonismo de sus cocineros y en la elaboración de platos en directo, plantea —en sintonía con el lema de Madrid Fusión— un diálogo entre chefs y territorio para ofrecer experiencias con sentido, sostenibilidad y un fuerte vínculo con el origen de los sabores. Gran Canaria lo hace con una propuesta sólida sustentada en tres pilares: un elenco de grandes profesionales de la cocina, premiados y formados en algunas de las mejores cocinas de Europa, comprometidos con el producto insular; la identidad de unos ingredientes de alta calidad, marcados por su carácter volcánico, alisio y atlántico; y una propuesta culinaria moderna, creativa y aún en gran parte desconocida para el cliente nacional.
De esta manera, la propuesta insular en Madrid Fusión da todo el protagonismo a los profesionales, considerados los verdaderos embajadores gastronómicos de la isla, con una representación destacada de chefs y especialistas y una puesta en escena cuidada y profesional. Desde Madrid Fusión se reconoce y agradece el esfuerzo colectivo de cocineros, productores, ganaderos, agricultores, marineros y comunicadores, cuyo trabajo conjunto ha permitido que Gran Canaria reivindique hoy, sin complejos, un lugar de honor en el panorama gastronómico internacional, manteniendo el compromiso con el producto local y la excelencia profesional.
Esta edición no es ya una etapa de presentación ni de consolidación. Tras nueve años consecutivos de presencia en Madrid Fusión, Gran Canaria acude a la feria para reclamar el lugar que se ha ganado en la gastronomía contemporánea, apoyada en la calidad e identidad de sus productos y en la fortaleza de sus cocineros, sumilleres y restaurantes, premiados y reconocidos, con un amplio margen de crecimiento aún por delante.
Así, una quincena de los principales restaurantes y pastelerías de la isla, junto a sus chefs y equipos, como parte de una delegación de unos 40 profesionales, ofrecieron al público profesional de Madrid Fusión una muestra de su creatividad y de los sabores del territorio. Un equipo que, junto a profesionales de sala, expertos en productos como el gofio o el queso y destacados sumilleres, desarrolló demostraciones de cocina, armonías líquidas, catas y presentaciones. Los restaurantes participantes en la primera jornada de la feria fueron Bevir (José Luis Espino); Poemas by Hermanos Padrón (Adrián García); Camino al Jamonal (Miguel y Alberto Herrera); La Aquarela (Desirée Cabrera); Los Guayres (Ruymán González) y La Tunera (Manolo González), en una jornada que se desarrolló de 10:30 a 19:45 horas.
A mesa puesta
El chef José Luis Espino, al frente de Bevir, ubicado en el hotel Costa Meloneras (Lopesan), destacó por una propuesta centrada en el respeto al producto, el cuidado de las texturas y una cuidada puesta en escena. Su filosofía, resumida en el lema “Todo huerta, todo mar”, se traduce en una cocina que exalta los sabores isleños a través de técnicas contemporáneas. En Madrid Fusión presentó un plato de hinojo, nabo y palomitas, armonizado con el vino Llanos del Corral, seleccionado por el sumiller Diego Tornel.
El chef aruquense Adrián García, segundo jefe de cocina de Poemas by Hermanos Padrón, destacó por su carácter innovador. El restaurante, ubicado en Las Palmas de Gran Canaria, cuenta con dos Soles Repsol y una Estrella Michelin. Su propuesta fue un turrón de morcilla canaria y taco de millo, acompañado por el vino Lava Moscatel Dulce, elegido por el sumiller Rafael Hurtado.
Miguel y Alberto Herrera, de la Tasca Camino al Jamonal, llevaron al estand de Gran Canaria una cocina de raíces populares reinterpretada con creatividad. Sin artificios, su propuesta se basa en guisos elaborados a fuego lento, producto de mercado y una cocina cargada de sabor y emoción. Tradición, diversión y familia son sus señas de identidad. En esta edición triunfaron con versiones renovadas de ropa vieja y conejo en salmorejo, maridadas con los vinos Tuscany Pet Nat y Fuente de los Berros (tinto), seleccionados por la sumiller Chaxiraxi Triana.
Otro de los momentos destacados fue la participación de Desirée Cabrera, chef de La Aquarela, restaurante situado frente al mar en el sur de Gran Canaria. El establecimiento recuperó la Estrella Michelin para la isla en 2019, distinción que mantiene junto a dos Soles Repsol. Su propuesta, manzana, trebolina y especias, puso de manifiesto una cocina elegante y creativa, basada en la calidad y la proximidad del producto, acompañada por el vino Eidan dulce, seleccionado por el sumiller Nikola Ivicik.
Por su parte, Manolo González, al frente de La Tunera en el barrio histórico de San Gregorio (Telde), lidera un equipo joven y creativo con una propuesta de cocina de autor con marcado carácter autóctono. Discípulo de Manolo de la Osa y Carlos Cidón, combina técnica y tradición en un ambiente cercano. Además, elabora productos artesanales propios como vermut, licores, vinos, sales y dulces. Presentó dos elaboraciones: mojo hervido de almendra con crujiente de papa y mermelada de papa arrugada con brioche marmolado de mojos, maridadas con Troncón Barrica 2022 e Inagua Vijariego Blanco 2024, seleccionados por la sumiller Patricia Yrrisarri.
El chef Ruymán González, tercer clasificado en Jóvenes Cocineros de GastroCanarias 2016 y ganador del II Concurso Regional Gran Canaria Me Gusta en 2022, representó al restaurante Los Guayres (Hotel Cordial Mogán Playa), distinguido con Estrella Michelin. Su cocina se caracteriza por el respeto absoluto al producto y a los tiempos de elaboración. Presentó atún rojo con beterrada y altramuces, y cabra con trompetas y apiobola, armonizados con los vinos Todos (blanco) y Pumuky, seleccionados por la sumiller Chaxiraxi Triana.
La defensa del producto local y de las experiencias gastroturísticas de la isla estuvo representada a través de catas y presentaciones por Isidoro Jiménez (quesos), Víctor Lugo (café Casa Romántica), Óscar Lafuente (ron y destilados Arehucas) e Inma Melián, molinera de Firgas y firme defensora de la cultura del gofio. Melián es impulsora de este superalimento y del patrimonio etnográfico, arquitectónico y cultural vinculado a los molinos, además de autora de ‘Mi cuaderno del gofio’.










