Ir al principio

Blog Oficial de Turismo de Gran Canaria

Roque Nublo y Roque Bentayga, Cumbre de Gran Canaria

Gran Canaria, una isla que regala colores en sus montañas, riscos y barrancos

En Gran Canaria, no solo hay épocas del año alfombradas con el almendro en flor o los tajinastes azules sino que también podemos encontrar el púrpura de la savia o los blancos de las retamas.

No solo es la intensidad de la luz o los azules del cielo los que convierten a Gran Canaria en una isla que regala paisajes que nos cambian el semblante y nos alegran la mirada. También está su vegetación, el verde sus pinares, la flores que encontramos por los caminos y en muchas casas durante todo el año y, sobre todo, las floraciones atávicas de especies que alfombran las laderas y los barrancos de la isla durante varias épocas del año.


Ermita de San Antonio Abad, Vegueta, Las Palmas de Gran Canaria

Descubre la Ermita de San Antonio Abad, el rincón donde nació Las Palmas de Gran Canaria

La Ermita de San Antonio Abad abre sus puertas al público.

En pleno corazón del casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria, una joya del pasado vuelve a brillar. La Ermita de San Antonio Abad, uno de los templos más antiguos del archipiélago canario, abre de nuevo sus puertas al público después de siglos de silencio, invitando a locales y visitantes a sumergirse en la historia viva de la ciudad.


Elenco de la Sala Scala en Gran Canaria. Foto: Sala Scala

Nueva Sala Scala en Gran Canaria, gastronomía local y espectáculo que reflejan la esencia de la isla

Origen, una experiencia inolvidable de la noches cálidas de Gran Canaria.

Gran Canaria vuelve a abrir su corazón para invitarte a descubrir la renovada Sala Scala, un lugar donde cada noche se transforma en una celebración especial con el espectáculo “Origen”. Esta inolvidable experiencia entrelaza cultura, gastronomía y arte, creando recuerdos imborrables de tu estancia en nuestro continente en miniatura.


Faro de Maspalomas

La imaginación vuela hacia Maspalomas

La imaginación es como cualquiera de estas gaviotas, siempre dispuestas a dejarse llevar por la más leve brisa.

Su vuelo es un sello notarial del curso de la vida estampado sobre el cielo y en este caso también sobre la silueta del Faro de Maspalomas, al sur de Gran Canaria. La imagen retrata apenas un instante en más de un siglo de luces, desde aquel lejano día de 1890 en el que la luminaria proyectara su primer destello.


Instagram