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Blog Oficial de Turismo de Gran Canaria

Torres de la Iglesia de San Matías, en Artenara, con Roque Nublo al fondo

Las torres de Artenara contemplan a las de Gran Canaria

Hay cuatro torres que miran hacia las alturas a la vez que rasgan los límites entre cielo y tierra en la cumbre de Gran Canaria.

Estos índices de piedra atrapan la mirada y la empujan hacia arriba, con la insistencia de un niño y la perseverancia de los siglos. Señalan lo evidente. El azul sin interrupciones y los pinares a sus pies. Pero revelan también una realidad que escapa en un primer instante del ángulo de visión. Se trata del curso del tiempo y las historias de quienes han habitado y habitan en la linde de dos mundos.


Tres chicas que practican surf, posan junto al Faro de Maspalomas al atardecer

Gran Canaria, Una Isla sin Guion

Hay una Isla, Gran Canaria, donde a veces las mejores historias son las que nunca planeaste.

Las vacaciones suelen imaginarse como una serie de días perfectos, cuidadosamente planificados, donde todo sucede sin contratiempos. Sin embargo, la verdadera magia de un viaje no reside en la perfección, sino en todo lo contrario, los momentos imperfectos, esos instantes inesperados que transforman la experiencia en algo profundamente humano, memorable y auténtico. 


Tenteniguada, Valsequillo

Los ojos azules de Valsequillo de Gran Canaria

El tajinaste azul, el Roque Grande y el Roque Chico son algunos de los símbolos naturales de Valsequillo, en Gran Canaria.

La dulzura comienza con un sonido: el zumbido alrededor de las flores de los tajinastes azules y tomillos que se aferran a las laderas de Valsequillo, municipio de mieles, paisajes, quesos, senderos, sensaciones y culturas. El vuelo falsamente azaroso de las abejas forma parte de una coreografía de la Naturaleza que concluye simbólicamente en el Roque Grande, estandarte petrificado de esta zona donde Gran Canaria se acerca al cielo y otea el océano.