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Blog Oficial de Turismo de Gran Canaria

"Dedo de Dios" en Agaete

El Dedo de Dios que siempre fue un Roque Partido

La formación rocosa del Puerto de Las Nieves, en Agaete, vio caer su pináculo en 2005, pero sigue conservando la belleza de las grandes obras de arte de la naturaleza. 

En Agaete siempre se le llamó el Roque Partido. El Dedo de Dios fue el nombre que le puso un día Domingo Doreste, Fray Lesco, el mismo que hablaba de Gran Canaria como un continente en miniatura. Realmente esa formación rocosa tiene algo divino, lo ha tenido siempre, cuando la veíamos hace veinticinco años, antes de que la tormenta tropical Delta tirara su pináculo superior, y como la seguimos viendo ahora, con las formas que sigue creando la erosión del viento y del océano.


Roque Nublo

Los 5 enigmas del Roque Nublo

El Roque Nublo, uno de los símbolos naturales de Gran Canaria, te aguarda en las alturas para que desveles sus misterios.

1. ¿De qué están hechas las piedras? El primer misterio resuena de piedra en piedra y de roca en roca. ¿De qué están hechas las piedras de la cumbre de Gran Canaria? Es más, ¿de qué se conforma el propio Roque Nublo, el gran emblema de la isla? El fuego y el tiempo tienen la respuesta. Este espectacular monolito de alrededor de ochenta metros de alto y situado a más de mil ochocientos metros de altura es el testigo petrificado de la explosión de un estratovolcán acontecida hace varios millones de años. El escultor más paciente que existe, el tiempo, esculpió las cenizas y demás piroclastos petrificados hasta modelar la figura del Roque Nublo que contemplamos hoy en día.


María Sirotkina

Las Palmas de Gran Canaria, ciudad nómada

Las Palmas de Gran Canaria se ha consolidado como uno de los principales destinos europeos para nómadas digitales al reunir gran parte de los atractivos que buscan.

Maria Sirotkina nació a la orilla del río Sura, en la ciudad rusa de Penza, donde el termómetro raras veces supera de noviembre a marzo la gélida frontera de los cero grados. Maria ha cambiado aquella belleza helada por la amabilidad climática de Las Palmas de Gran Canaria.


Playa de las Salinetas, Telde

El reloj de la Playa de las Salinetas

Las mareas y las olas son las únicas que marcan las horas y los minutos en la playa de las Salinetas, en Gran Canaria.

El tamboril merodea por los fondos arenosos próximos a la playa de las Salinetas (Telde, Gran Canaria), su particular despensa. Si se siente amenazado, este pez arenoso se infla como un globo para aparentar ser más de lo que en realidad es, al menos físicamente. En la orilla, en cambio, los veraneantes no tienen nada que temer y su única preocupación es decidir qué restaurante elegir para comer o si prefieren darse otro chapuzón en las aguas de cristal, dormitar o leer un par de páginas más del libro. Así de complicado es un día en Salinetas.


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