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Blog Oficial de Turismo de Gran Canaria

Dos personas observan las estrellas desde la Ventana de Pargana en Gran Canaria

Observación astronómica desde Gran Canaria

Gran Canaria es un mirador excepcional para la observación astronómica. Las fotografías de la Vía Láctea desde la isla son un ejemplo.

Esta historia tiene varios protagonistas. También dos escenarios situados a distancias siderales el uno el otro. Y se desarrolla además en momentos muy distintos. Pero, finalmente, las piezas coinciden de manera casi mágica en una insignificante fracción de tiempo. Los elementos se engarzan en el mecanismo interno de un mismo relato que deja constancia de la condición de Gran Canaria como ventana hacia el Universo gracias a sus excelentes condiciones para la observación astronómica.


Tajinastes azules en Tenteniguada, Valsequillo de Gran Canaria

En busca del tajinaste azul en Gran Canaria

Respira el aire de la montaña y echa a andar para conocer al tajinaste azul, uno de los emblemas naturales de Gran Canaria.

Las semillas de las que nacen los tajinastes azules poseen un discreto color tierra. Sin embargo, el destino final de estos arbustos endémicos de Gran Canaria es convertirse en torres naturales de hasta cuatro metros de altura rematadas por un tupido y bello conjunto de flores azuladas. Esta especie es, de hecho, uno de los símbolos naturales de la Isla y justamente en abril se encuentra en plena floración.


Paisaje entre Temisas y Santa Lucía

El museo de la primavera abre sus puertas

La eterna primavera de Gran Canaria se acentúa en esta época del año con una eclosión de vida.

Dice el calendario que es primavera, pregonando que ha quedado atrás el invierno. Gran Canaria escucha y se sonríe, porque aquí la primavera es una habitante más de la Isla durante todo el año. A la abeja negra vestida de finos ropajes leonados nunca le falta una flor que libar ni motivos para emprender el vuelo e impregnar el aire con su zumbido.


Agaete, Gran Canaria

Gran Canaria, la isla azul

Aquí empieza un viaje sensorial por Gran Canaria a través del color azul, uno de los elementos esenciales de la Isla.

Algunos seres de Gran Canaria habitan en un territorio siempre azul, porque el mar y el cielo son el lienzo sobre el que se dibujan sus vidas. Las primeras pardelas, aves atlánticas por excelencia, comienzan a anidar en marzo en los riscos de la Isla. Al atardecer, cuando se intensifican los tonos marinos, se las puede ver volando en grupos, casi rozando las aguas, planeando durante minutos antes de impulsarse de nuevo con una cadencia de cinco o seis aleteos. De pronto, se sumergen bajo el mar en busca de peces y rompen las fronteras entre los dos grandes mantos azules de Gran Canaria.