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Blog Oficial de Turismo de Gran Canaria

Playa de Anfi, Mogán

Anclados en la playa de Anfi, en Mogán

La calma impera en esta playa de Mogán, al sur de Gran Canaria.

El viento aguarda a que alguien despliegue las velas para impulsar de nuevo a la embarcación por las aguas mansas del sur. El tímido rebaño de nubes blancas que pasta en la cálida bruma del horizonte recuerda que también existe un norte. La playa de Anfi, en la desembocadura del Barranco de la Verga de Mogán, es ahora un escenario de arenas doradas y aguas de color turquesa levemente agitadas por un compás de espera.


Roque Nublo realizado en arena. Belén de arena en la Playa de Las Canteras. Foto de pasadas ediciones

Belén de la playa de Las Canteras, mensajes de arena y luz en Gran Canaria

El Belén de Arena de Las Canteras es uno de los atractivos de la Navidad atlántica, cálida y repleta de opciones de Gran Canaria.

Un arrecife que emerge en la marea baja protege a la playa de Las Canteras de los embates del océano, como un gran brazo protector tras el que se cobija el emblemático arenal de Las Palmas de Gran Canaria. Visto desde tierra firme, se asemeja a una pincelada que antecede al horizonte. El dique es también parte del marco de la suave navidad insular. En el extremo norte, el lucernario del Auditorio Alfredo Kraus interpreta el papel de Estrella de la Navidad.


Playa de El Perchel, Arguineguín

La vieja calma, el nuevo Perchel

La Playa de El Perchel, en Arguineguín, acrecienta su atractivo tras la remodelación de su entorno y los nuevos servicios.

La calma se baña cada día en el mar de Arguineguín, en la costa de Mogán, al sur de Gran Canaria. La tranquilidad de estas aguas resulta contagiosa. Se adhiere a la piel, como el suave salitre. Este efecto se observa también en el ritmo pausado de las personas que entran y salen del océano. O en las conversaciones al ritmo de las olas en el paseo. “Hoy está la marea para pescar”, refrendan los vecinos, sentados en el banco, mientras contemplan el inmaculado espejo azul que se extiende ante ellos. Así es. De hecho, al filo de las once de la mañana comienza el lento goteo de regreso al muelle de los barcos artesanales.


Tilos de Moya

Un día de cuento en familia en el bosque mágico de Gran Canaria, los Tilos de Moya

El accesible sendero circular de dos kilómetros de los Tilos es una opción ideal para disfrutar del misterio y frondosidad del área boscosa de la laurisilva, un bosque superviviente de la era terciaria.

Tú y tu familia pueden protagonizar hoy un cuento de hadas y duendes en Gran Canaria.  Este relato comienza en el cielo y tiene su epílogo bajo la arboleda, donde la vida ha encontrado un lugar propicio, anclado en el tiempo, y que se ha convertido en baluarte de la laurisilva en la isla. Esta clase de bosque ya existía antes de que ningún ser humano pisara la tierra y se ha refugiado en la Reserva Natural de los Tilos de Moya.