7 Planes ‘mágicos’ con niños para la Navidad en Gran Canaria

La Navidad distinta de Gran Canaria es como tú y tu familia: no conoce límites.

1. Arena para construir un mundo nuevo
La magia existe. Y se llama arte. Así lo parece cuando se contemplan de cerca las esculturas que integran el Belén de Arena de Las Palmas de Gran Canaria, en la playa de Las Canteras, el mayor de su clase en Europa y modelado por algunos de los mejores artistas del mundo de esta modalidad tan efímera como magnética para la vista. Además, el lema de la edición de 2018 clama que “un niño puede cambiar el mundo” de la misma manera que es posible transformar la dorada arena de la playa en las delicadas alas de un ángel o en cortinajes, hojas y ramas de árbol que parecen moverse al viento. Varios de sus elementos se aproximan a los cuatro metros de altura, aunque aquí lo que llega más alto es la imaginación de los más pequeños de la familia. Recuerda que puedes consultar más eventos navideños, familiares o de cualquier otro tipo a lo largo del año en la agenda del Patronato de Turismo de Gran  Canaria.

Belén de Arena en la Playa de Las Canteras

2. Aventura familiar entre dos mares
Imagina ahora un lugar donde se encuentran dos mares. Por un lado, uno azul, inmenso, sonoro y cargado de historias y leyendas. Es el Océano Atlántico, que se arrulla a sí mismo en el sur de Gran Canaria, en un litoral luminoso donde han recalado durante siglos navegantes de los siete mares. Por otro lado se encuentra otro mar, en este caso de dunas, montañas que también se mueven de manera lenta, sigilosa y casi inapreciable, pero sin pausa. El invierno de Gran Canaria, especialmente suave en su vertiente sureña, invita a protagonizar una aventura en la que unos miembros de la familia podrían ser piratas o descubridores y otros habitantes de un desierto que cambia de forma cada día. Se puede caminar y correr sobre la arena, dejarse mecer por las olas y, poco después, saltar y deslizarse por las sedosas laderas de las Dunas de Maspalomas, el sitio perfecto para protagonizar una historia familiar inolvidable.

Maspalomas

3. Ruta por el bosque encantado
El lugar desprende tanta magia que da la sensación de que en cualquier momento podría cruzarse con nosotros un elfo y darnos los buenos días antes de perderse de nuevo en la verde espesura. Así son los Tilos de Moya, parte de lo que fuera la antigua Selva de Doramas, el manto boscoso que cubría en el pasado la cara norte de Gran Canaria. La vegetación de los Tilos está formada por especies propias del bosque húmedo, con nombres que parecen también propios de personajes de cuento: barbusanos, aceviños, fayas, palos blancos, laureles y, por supuesto, los tilos. El musgo y las campanillas de los bicácaros completan esta edición de lujo de la naturaleza insular. El sendero que discurre por el Barranco del Laurel está bien señalizado e incluso se cuenta con letreros que permiten identificar las especies vegetales más significativas, así que se trata de una clase al aire libre en plena Reserva Natural Especial. Nos encontramos ante una ruta circular de unos dos kilómetros y muy accesible para todos los miembros de la familia. ¿Ya sabes qué le dirías a un elfo si te encontraras con uno?

Tilos de Moya

4. Una Navidad temática
Gran Canaria destaca por la amplia y variada oferta de parques temáticos que multiplican las posibilidades de ocio durante las fechas navideñas. Además, aquellos que se encuentran en espacios abiertos y al aire libre se pueden disfrutar sin problemas en pleno invierno. Simplemente hay que hacer una pequeña asamblea familiar y elegir destino. ¿Qué tocará hoy?

Las Canteras

5. Una butaca te espera en el teatro
La intensa y extensa oferta cultural y de ocio de Gran Canaria se manifiesta también durante las fechas navideñas e incluye múltiples posibilidades para disfrutar de un espectáculo teatral en familia. Algunos de los epicentros de este tipo de actividades son el Teatro Pérez Galdós o el Teatro Guiniguada, en Las Palmas de Gran Canaria, o los auditorios municipales de Teror y el ‘Víctor Jara’ de Santa Lucía, en Vecindario, entre otros escenarios distribuidos por la capital y el resto de la isla.

Cueva Pintada

6. La máquina de tiempo
Gran Canaria cuenta con su propia máquina del tiempo: el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada, en Gáldar. Desde este punto se lanzan a diario misiones al pasado prehispánico y colonial de Gran Canaria con una propuesta que resulta especialmente atractiva para el público familiar y que incluye un audiovisual en 3D y otro panorámico, una selección de materiales arqueológicos o la visita a la famosa cámara policromada que le da nombre. Igualmente, se recorren unas sesenta estructuras arqueológicas del antiguo poblado de Agáldar, donde se ha integrado un espacio en el que se recrean varias viviendas de aquella época a la que hemos viajado con esta particular máquina del tiempo.

Vegueta

7. Las raíces 
Y quizás todavía no te hemos dado el más importante de los consejos… La Navidad de Gran Canaria es sobre todo un muestrario infinito que se extiende por todos y cada uno de los municipios de la isla y que hace posible comprender la rica tradición histórica, artesana, repostera y en general gastronómica de un territorio único pero que posee múltiples y atractivos rostros. Simplemente marca un punto en el mapa y recorre en familia calles empedradas y engalanadas, belenes, cafés y restaurantes, playas, ferias y senderos. Las raíces del árbol de la Navidad no conocen límites en Gran Canaria. Igual que tu familia.