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Blog Oficial de Turismo de Gran Canaria

Playa de Melenara

Playa de Melenara, el reino azul

La playa de Melenara, en Gran Canaria, permite que nos sintamos los reyes del mar al menos por un día.

El escultor Luis Arencibia lleva el mar en la mirada, como le ocurría también al poeta Rafael Alberti. El brillo marino de sus ojos tiene una explicación y un origen. De niño, el artista nadaba hasta el puntón de piedra volcánica que sobresalía de la marea en la vertiente sur de la playa de Melenara, en Telde (Gran Canaria). Muchos años más tarde, Arencibia crearía una escultura en bronce de Neptuno de más de cuatro metros de alto que preside en la actualidad la zona y le permite al señor de los mares divisar su reino azul desde la atalaya.


Playa de San Agustín

Playa de San Agustín, más que palabras

La playa de San Agustín, en Gran Canaria, es un lugar lleno de calma, de luz y de magia.

La playa de San Agustín es un niño que levanta castillos de arena junto a la orilla. Sus padres le observan desde el punto donde han extendido las toallas y clavado la sombrilla, que luce como una bandera en el centro exacto de su paraíso particular.  


Playa de Amadores

Playa de Amadores, sol y calma por costumbre

La playa de Amadores, en Gran Canaria, garantiza tranquilidad en un lugar donde cada toalla extendida es una conquista de la buena vida.

Hoy ya nadie lo hace, pero existen crónicas que indican que los antiguos habitantes de la zona subían en ocasiones hasta lo alto de la montaña de Amadores (identificada en algún plano antiguo como de ‘Llamadores’), al final del barranco del Lechugal, para dar aviso a voces a los marineros. En la actualidad sí es posible contemplar todavía el paso tranquilo de los barcos pesqueros que entran y salen de los puertos de la costa de Mogán, municipio donde se cobija la aterciopelada playa de Amadores, la playa donde ahora ya sólo se habla y se susurra.


Gran Canaria presume de playas con bandera azul

Gran Canaria hace ondear la Bandera Azul en un total de 16 playas de la isla.

El jurado internacional ha reconocido con este distintivo a un total de dieciséis playas de Gran Canaria, que se convierte en la isla de Canarias con el mayor número de galardones. Este reconocimiento lo concede la Fundación Europea de Calidad Ambiental tras analizar parámetros como la calidad del agua, la gestión ambiental, la seguridad y los servicios y la información que se ofrece al usuario.


Puerto y Playa de Mogán, en Gran Canaria

Playa de Mogán, el tiempo es azul

La playa y Puerto de Mogán, en Gran Canaria, integran un espacio feliz y casi anfibio donde parece que han tirado el reloj al mar.

Ha sido así desde que hay memoria. Los pescadores y el sol siguen las mismas pistas para arribar a este punto costero. Una de ellas es una roca a la que los marineros dieron en virtud de su forma el nombre de ‘piedra picúa’, convertida hoy en una escultura a medio camino entre la playa y el Puerto de Mogán. Juntos conforman uno de los enclaves imprescindibles del fascinante litoral de Gran Canaria. Cuando vea la ‘piedra picúa’, deténgase, como parece que hace aquí el tiempo.


Pablo Solar surfeando

La ola secreta de Gran Canaria

El surfero Pablo Solar relata la historia de Soledad, una ola con nombre propio en Gran Canaria.

Hay días en los que Pablo Solar, seleccionador nacional de surf, cuatro veces campeón de España y campeón de Europa Senior, permanece atento a las señales. La ausencia de viento es una de ellas. La otra es la llegada a la costa de olas de gran tamaño con dirección noroeste. Cuando esto ocurre, Pablo Solar se olvida del mundo terrestre y se dirige con su tabla al Paso, un asentamiento en la costa de Moya, al norte de Gran Canaria, donde en esas condiciones casi mágicas rompe su ola preferida: Soledad.


Piscinas naturales Los Charcones, Arucas, Gran Canaria

Los Charcones en Gran Canaria: palabras de mar

La zona de Bañaderos, en el norte de Gran Canaria, se encuentra a una enorme distancia de las prisas del día a día.

“¡Mira, ya se han puesto contentos!”. El niño se refiere a los peces que se alimentan de las migas de pan que acaba de lanzar al agua y que han desaparecido en apenas segundos. Lo único que se ve ahora bajo el transparente lienzo marino es a un grupo de cabosos, lisas y demás pececillos expectantes. Pero el muchacho ya ha regresado con sus padres, que se olvidan del reloj en el amplio solárium de más de dos mil metros cuadrados que se extiende al borde de las piscinas naturales Los Charcones, en Arucas, en la asombrosa costa norte de Gran Canaria.


Playa de Las Canteras, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria

Gran Canaria, el tesoro del verano

El verano amable de Gran Canaria es una invitación a la vida con días infinitos en lo que todo es posible.

El sol se convierte en verano en un vigía en lo alto del cielo de Gran Canaria que se resiste a marcharse. Y, en realidad, es fácil comprenderle. Bajo su influjo, los días se hacen felizmente infinitos. En esta estación hay gestos que se repiten en un ritual de sereno disfrute que sigue el ritmo de la luz reinante.


Agaete, Gran Canaria

Gran Canaria, la isla azul

Aquí empieza un viaje sensorial por Gran Canaria a través del color azul, uno de los elementos esenciales de la Isla.

Algunos seres de Gran Canaria habitan en un territorio siempre azul, porque el mar y el cielo son el lienzo sobre el que se dibujan sus vidas. Las primeras pardelas, aves atlánticas por excelencia, comienzan a anidar en marzo en los riscos de la Isla. Al atardecer, cuando se intensifican los tonos marinos, se las puede ver volando en grupos, casi rozando las aguas, planeando durante minutos antes de impulsarse de nuevo con una cadencia de cinco o seis aleteos. De pronto, se sumergen bajo el mar en busca de peces y rompen las fronteras entre los dos grandes mantos azules de Gran Canaria.