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Blog Oficial de Turismo de Gran Canaria

Torres de la Iglesia de San Matías, en Artenara, con Roque Nublo al fondo

Las torres de Artenara contemplan a las de Gran Canaria

Hay cuatro torres que miran hacia las alturas a la vez que rasgan los límites entre cielo y tierra en la cumbre de Gran Canaria.

Estos índices de piedra atrapan la mirada y la empujan hacia arriba, con la insistencia de un niño y la perseverancia de los siglos. Señalan lo evidente. El azul sin interrupciones y los pinares a sus pies. Pero revelan también una realidad que escapa en un primer instante del ángulo de visión. Se trata del curso del tiempo y las historias de quienes han habitado y habitan en la linde de dos mundos.


Roque Nublo y Roque Bentayga, Cumbre de Gran Canaria

Gran Canaria, una isla que regala colores en sus montañas, riscos y barrancos

En Gran Canaria, no solo hay épocas del año alfombradas con el almendro en flor o los tajinastes azules sino que también podemos encontrar el púrpura de la savia o los blancos de las retamas.

No solo es la intensidad de la luz o los azules del cielo los que convierten a Gran Canaria en una isla que regala paisajes que nos cambian el semblante y nos alegran la mirada. También está su vegetación, el verde sus pinares, la flores que encontramos por los caminos y en muchas casas durante todo el año y, sobre todo, las floraciones atávicas de especies que alfombran las laderas y los barrancos de la isla durante varias épocas del año.


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