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Blog Oficial de Turismo de Gran Canaria

Tren "Aguas de Firgas" en su recorrido por Firgas, en Gran Canaria. Foto de: Aguaide Trains

La Travesía de Afurgad por Firgas, en Gran Canaria

Firgas inaugura una ruta en mini tren que incluye degustación gastronómica con productos de la Villa a lo largo del recorrido.

Firgas estrena una nueva manera de mostrarse. Ya sabemos que si caminamos por sus barrancos y sus senderos encontraremos muchos de los últimos vestigios de lo que un día fuera la Selva de Doramas. También encontramos en su casco histórico una representación en azulejos de todos los municipios de Gran Canaria. Pero ahora podemos hacer un recorrido circular por la Villa en un mini tren en el que, además de muchos de sus paisajes, podemos degustar su gastronomía. El mini tren Aguas de Firgas nos enseña durante dos horas, y con explicaciones en audio en inglés, francés, alemán y español, muchos de los atractivos que han venido buscando los visitantes durante siglos a este entorno tan privilegiado de la isla de Gran Canaria.


Playa de El Perchel, Arguineguín

La vieja calma, el nuevo Perchel

La Playa de El Perchel, en Arguineguín, acrecienta su atractivo tras la remodelación de su entorno y los nuevos servicios.

La calma se baña cada día en el mar de Arguineguín, en la costa de Mogán, al sur de Gran Canaria. La tranquilidad de estas aguas resulta contagiosa. Se adhiere a la piel, como el suave salitre. Este efecto se observa también en el ritmo pausado de las personas que entran y salen del océano. O en las conversaciones al ritmo de las olas en el paseo. “Hoy está la marea para pescar”, refrendan los vecinos, sentados en el banco, mientras contemplan el inmaculado espejo azul que se extiende ante ellos. Así es. De hecho, al filo de las once de la mañana comienza el lento goteo de regreso al muelle de los barcos artesanales.


Sardina del Norte, Gáldar

Pasos invisibles en Sardina de Gáldar

Caminar por el renovado paseo de la localidad del litoral norte de Gran Canaria no deja huella, pero sí un recuerdo imborrable.

No hay pasos perdidos en el renovado paseo de Sardina de Gáldar, en la costa norte de Gran Canaria. Basta con dejarse llevar. Se llegará siempre al lugar adecuado en el momento preciso. Porque en Sardina no existen las prisas. Y no precisamente porque no sepa medir las horas, pues hasta el tiempo desembarcó literalmente en este litoral guarecido de los embates del Atlántico. Al viejo Puerto de Sardina arribaron los barcos que trajeron a bordo las campanas y el reloj de la Iglesia de Santiago, levantada tierra adentro, en la cabecera del municipio.


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