Ir al principio

Blog Oficial de Turismo de Gran Canaria

La Cícer, Las Canteras, Las Palmas de Gran Canaria

Caminar sobre el cielo en Las Canteras

Hay un lugar donde es posible caminar a la vez sobre la tierra, el cielo y el mar. Ocurre en Las Canteras, en especial en su extremo más salvaje, en la zona de La Cícer, que debe su nombre a la desaparecida central eléctrica. Hoy en día, la energía la generan las personas que acuden a este paraje donde las olas culminan su viaje a Gran Canaria convertidas en un gran espejo.


Hotel Santa Catalina

Hotel Santa Catalina, la leyenda sigue escribiéndose

La renovación del emblemático hotel Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria abre una nueva página en su historia.

Gregory Peck se refugiaba entre sus muros tras encarnar al Capitán Ahab en las sesiones de rodaje de ‘Moby Dick’ en la playa de Las Canteras, bajo el ojo de halcón del director John Huston. Las estancias del establecimiento también conservan en su centenaria memoria el humo que desprendían los puros del estadista Winston Churchill, el eco de la voz de la soprano María Callas, la mirada infinita de Ava Gardner y los aires soñadores y algo despistados de Agatha Christie, probablemente porque en su cabeza siempre bullía una novela de misterio, incluso en sus días atlánticos en Las Palmas de Gran Canaria. 


Mogán

Gran Canaria, proa al futuro en 2020

Gran Canaria encara el año 2020 con una oferta que aumenta en cantidad y sobre todo en calidad a todos los niveles.

Imagina un barco, un barco con el nombre de Gran Canaria grabado en el casco. Cierra los ojos y siente en el rostro una brisa cargada de futuro en la que se mecen las gaviotas que van y vienen del horizonte. También se dejan llevar por ella las aves de paso del invierno, que han venido a buscar un año más el abrazo cálido de la isla. Aparecen y desaparecen como por arte de magia, aunque siempre dejan tras ellas la silueta invisible de una esperanza.


San Gregorio, Telde

San Gregorio, el cuento continúa

El barrio de San Gregorio de Telde, en Gran Canaria, es una apasionante mezcla de historia, arquitectura, comercio y restauración.

El letrero de una pequeña y prometedora tienda que anuncia por igual la venta de artículos musicales y para la pesca sintetiza la capacidad para sorprender y entusiasmar que caracteriza al barrio de San Gregorio, en Telde (Gran Canaria), un carrusel de vida donde importantes bienes patrimoniales y una rica oferta comercial y de restauración se dan la mano para ofrecer al visitante una experiencia envolvente y quizás inesperada en el sureste de la isla.


Los Berrazales

Siglos de sol, café y vinos

La Finca La Laja es una clara muestra de la generosidad y riqueza paisajística del Valle de Agaete, en Gran Canaria.

En lo alto, en los riscos de Tamadaba, despuntan los pinares y el agua que rezuma de la piedra resplandece como un espejo o una lámina de plata bajo el sol. Unos mil metros más abajo, al pie del macizo, en la Finca La Laja, en el corazón del Valle de Agaete (Gran Canaria), Víctor Lugo, miembro de la quinta generación de una familia cuya historia se entremezcla bajo el suelo del lugar con las raíces de los árboles centenarios, invita a tomar de sus manos los pequeños frutos que acaba de coger de los cafetales que crecen a la sombra de los naranjos y viñedos y la escolta de un jardín tropical de mangos, aguacates y guayabos.


Mirador de Unamuno, Artenara

Artenara, punto y seguido en la eternidad

Artenara, en la Cumbre de Gran Canaria, mantiene viva una tradición única ligada al corazón mismo de la roca volcánica y de una pureza cada vez más difícil de encontrar.

El pintor Miró Mainou buscaba la verdad en la luz. Quizás por eso mismo decidió anclar su nave durante más de una década en Artenara, donde la vida se dibuja a diario sobre un lienzo de calmas y transparencias, el escenario de costumbre en un pueblo que habita en la frontera entre el abismo de una colosal cuenca volcánica y las puertas del cielo. Aquí, por lo tanto, se iluminaron los pinceles de Mainou, Premio Canarias de Bellas Artes, que retrató con claros y sombras la esencia de un paisaje en obras como ‘Cumbre’. Hoy en día, un mural realizado por alumnos y alumnas de la Escuela de Arte Superior y de Diseño de Gran Canaria recrea la obra en la fachada de la casa en la que vivió el artista entre 1977 y 1989.


Atardecer desde el Parador Cruz de Tejeda

Lecciones de vida en la Cruz de Tejeda

La Cruz de Tejeda, en Gran Canaria, es un epicentro geográfico e histórico donde se escucha la voz interior de la isla.

“Hay que ponerle buena cara a la vida”. Manuel Ortega nació en el seno de una familia que se ganaba el sustento cultivando la tierra, cuidando de un breve ganado de ovejas, cabras y alguna vaca y trabajando en galerías de agua de la cumbre de Gran Canaria. Y quizás por ello su conversación fluye como un manantial. “Yo gozo hablando con la gente”, reconoce Manuel mientras acaricia el lomo de su noble y cuadrúpedo compañero, Bartolo, un burro introvertido y manso cuyo trabajo es pasear a quien quiera por el entorno de la Cruz de Tejeda, un cruce de caminos y epicentro geográfico, turístico, histórico y en cierto modo sentimental de la isla situado por encima de los mil quinientos metros de altura que se asoma a una asombrosa cuenca volcánica.


Valleseco

El tiempo se detiene en Valleseco

Valleseco, en el corazón verde de Gran Canaria, envuelve al visitante en un manto de naturaleza, tradiciones y sabores.

Valleseco se despereza al alba y se arrulla en la noche con un rumor de aguas. Los lavaderos, los vestigios de viejos molinos, las galerías y las acequias componen un espejo donde se mira y se reconoce un municipio que despliega cada mañana un inmenso muestrario natural donde se puede comprobar que existe una cantidad aparentemente infinita de tonalidades del color verde.


Centro Interpretación de Risco Caído, Artenara

Gran Canaria abre un túnel al pasado

El Centro de Interpretación de Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña recorre los valores de un espacio declarado Patrimonio de la Humanidad.

Hubo un tiempo en el que los antiguos habitantes de Gran Canaria fueron capaces de establecer un vínculo entre el cielo y la tierra. Ocurrió en las cumbres de la isla. Aquellas personas crearon un mundo único que surgió entre sus manos y en el que implicaron a los mismísimos astros. El ejemplo más espectacular de este diálogo entre los humanos, el sol y la luna surgió hace ocho siglos en una cavidad a 1.200 metros de altura excavada en la piedra volcánica. La luz solar y el halo de plata de las lunas llenas penetraban como por arte de magia a través de la claraboya rectangular diseñada a tal efecto, de tal modo que iluminaban y recorrían las figuras grabadas sobre una de las paredes de la llamada cueva número seis de Risco Caído. Pero no era magia, sino el fruto conjunto de la observación, la técnica y las creencias.


Faro de Arinaga

Faro de Arinaga, un reino entre el mar y la tierra

El Faro de Arinaga, en Gran Canaria, corona y vigila una costa y un paraje natural terrestre de gran valor paisajístico.

Llegar a los pies de un faro es un acto que posee algo de aventura. Esta sensación se deba probablemente a las historias que la imaginación asocia de manera irremediable a unas construcciones ligadas al trasiego de barcos durante siglos, a capitanes y tripulaciones buscando una luz salvadora en las noches de tormenta, a fareros solitarios y a emplazamientos tan alejados como hermosos. Este halo donde confluyen la imaginación y la realidad rodea también a la luminaria de Arinaga, en la costa del municipio de Agüimes, en Gran Canaria, el faro que hoy guía estas palabras.


Instagram

Últimos comentarios

@Leopoldo: Gracias por vuestra publicacion me he enterado de las piscinas naturales en gran canaria FELICIDADES AMIGOS[+]
@jorge: Parece que lo hemos vivido todo, pero llegará el día que partamos sin llegar a ver y contemplar todos los rincones maravillosos de la isla...[+]

Amigos de Gran Canaria